HUELVA 24 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Junta de Andalucía pondrá en marcha un programa de inspección durante un periodo comprendido entre seis meses y un año para verificar si se dan lixiviados de las balsas de fosfoyesos a la ría, tal y como señalan algunos estudios de investigadores.
Así lo ha asegurado en rueda de prensa la delegada territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Rocío Jiménez, tras ser cuestionada por la información publicada en 'Huelva Información' sobre el estudio elaborado por las universidades de Huelva y Sevilla, a raíz de un estudio de campo realizado por Tragsatec (filial de la empresa pública Tragsa) entre 2009 y 2010, que "revelaba ya la existencia de filtraciones de lixiviados procedentes de los taludes laterales de las gigantescas piscinas de yeso", así como que el Ministerio de Medio Ambiente y la Junta recibieron el informe a finales en 2011.
Ante esto, la delegada ha señalado que hay gran cantidad de estudios sobre el tema de los fosfoyesos y "cada uno aporta cosas positivas y se aceptan de buena manera" por parte de la Administración.
Así, ha indicado que los técnicos de la Delegación y Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio "se han puesto en contacto con los miembros de la Universidad que han realizado esos estudios" para conocer cómo han desarrollado los trabajos de campo y los resultados del informe.
Jiménez ha asegurado que desde la Consejería de Medio Ambiente se va a poner en marcha un programa de inspección y vigilancia sobre las áreas de contacto de las balsas de residuos con la marisma, así como se van a determinar una serie de puntos para analizar "las posibles incorporaciones de los drenajes a la marisma". Este programa se va a realizar por un periodo de entre seis meses a un año porque "se pretende ver la variación del régimen mareal y del régimen estacional".
De este modo, toda la información que se recopile se trasladará al comité de expertos que decida la Mesa de los Fosfoyesos, según ha explicado la delegada, que ha recordado que "no se debe olvidar" que es el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) es quien se debe pronunciar para la aprobación del proyecto de Fertiberia y la competencia de la Junta es "velar por el cumplimiento de la normativa ambiental".
Cuestionada por si el Gobierno andaluz no ha tomado medidas ante los resultados de ese estudio desde 2011, la delegada ha remarcado que la Junta "siempre ha estado velando porque se cumpla la normativa ambiental".
"NO CONSTAN FILTRACIONES"
En concreto, ha precisado que la administración regional "no tiene constancia de filtraciones", así como tampoco de vertidos. Jiménez ha indicado que en los perímetros laterales de las balsas hay drenajes que recogen las filtraciones que se puedan dar, pero no les consta filtración alguna a la marisma. "No se han detectado" filtraciones "sino que hay un flujo mareal y están las balsas un poco más bajas que el nivel del mar pero vertidos propiamente dichos no hay".
Por su parte, el delegado de la Junta en Huelva, Francisco José Romero, ha dejado claro que la Administración "desde el año 2011 viene trabajando en las balsas", de manera que en determinadas áreas se ha trabajado de manera conjunta con el Ayuntamiento, y en otras partes lo ha hecho Fertiberia.
Así, ha señalado que algunos informes de expertos destacan que en partes ya tratadas de las balsas se han detectado zonas de lixiviados, o en otra una serie de puntos, por eso la Junta se ha puesto en contacto con esos investigadores de las universidades para conocer el trabajo de campo que se ha realizado y los resultados obtenidos.
En definitiva, Romero ha señalado que "se va a trabajar para corroborar o no si esas afirmaciones son correctas" y "si son correctas la Junta velará, no para que se actúe en las 720 hectáreas que quedan sin tratar, sino en la totalidad, en las 1.200, y que la empresa responda". Se trata de contrastar la labor de los investigadores con el trabajo de los técnicos de la Consejería.
"Los técnicos de Medio Ambiente de la Consejería y Delegación vienen realizando labores de inspección en la zona y no han detectado ningún punto de vertido que afecte a la fauna de la zona, ni mortandad de peces, ni tampoco un punto en el que se produzcan la confluencia del agua con esos vertidos, que produce una espuma, que no se ha detectado", ha enfatizado.
"No se detectan niveles de contaminación que provoque mortandad de peces, ni espuma, lo que hay es el contacto con la marisma" y no hay vertidos o filtraciones en sí, según ha agregado.
Romero ha abogado por una información actualizada y de primera mano al objeto de corroborar si es correcto lo que señalan los informes de cara a aportar a la comisión de expertos de la Mesa de los Fosfoyesos toda la documentación para tener "tener las mejores condiciones de partida para una solución, que esperemos sea definitiva y con el consenso de todas las partes", al problema de los fosfoyesos.