PUNTA UMBRÍA (HUELVA), 23 (EUROPA PRESS)
El sector de la chirla del Golfo de Cádiz, reunido este jueves en asamblea en la localidad onubense de Punta Umbría, ha decidido por unanimidad solicitar un adelanto de la parada biológica debido a la "competencia desleal" que supone en la actualidad la importante presencia en el mercado del bivalvo procedente de Italia, así como considera que este adelanto en la parada no afectaría de forma negativa al caladero.
Así lo ha puesto de manifiesto en declaraciones a Europa Press el portavoz del sector, Rafael Núñez, quien ha explicado que ante "la falta de rentabilidad" el sector no salió este miércoles ni este jueves a faenar y la mayoría de las embarcaciones se plantean no salir tampoco este viernes, aunque algunas, "ante la desesperación" lo harán.
De este modo, el colectivo, formado por casi cien embarcaciones, solicita que este adelanto de la parada se produzca desde este mes de febrero hasta finales de abril o principios de mayo, en lugar de llevarse a cabo del 1 de mayo hasta el 15 de junio.
Asimismo, Núñez ha explicado que con el adelanto de la parada de cara al mes de mayo la chirla se encontraría con "un mayor tamaño" debido al alza de las temperaturas y resultaría rentable salir a faenar, por lo que ya han contactado vía telefónica con la Dirección General de Pesca y está a la espera de que la Consejería contacte con el sector. "El estar parados ahora no sería causa de muerte para la chirla", según ha añadido el portavoz, quien ha incidido en los "perjuicios" que genera "la competencia desleal" de la chirla italiana.
Además, la asamblea ha decidido crear una sola Organización de Productores para "regular el mercado y el caladero", así como han aprobado dar a conocer a las distintas administraciones su problemática.
Finalmente, Núñez ha recordado que al sector "no le salen las cuentas con tanta cantidad de marisco y los bajos precios de la italiana", por lo que ha lamentado que "esta competencia desleal se lleve a cabo con el permiso de nuestros Gobiernos".
El sector de la chirla protagonizó antes de finalizar el año una parada de la flota y numerosas movilizaciones, incluidos encierros, para pedir una rebaja del tallaje autorizado en las capturas, entre otras demandas, ya que consideraban que no había marisco con la talla permitida para que la actividad fuera rentable.