Archivo - Imagen de archivo de vigilancia de agente del SEPRONA - GUARDIA CIVIL - Archivo
MÁLAGA 19 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga ha llevado a cabo la denominada operación 'Atoll' donde se ha procedido a la investigación de una persona por la supuesta comisión de un delito contra la fauna por el comercio ilícito de especies protegidas por el Convenio Cites.
La investigación se inició cuando se detectó que esta persona anunciaba, a través de una web de compra-venta de artículos, los que denominaba como "ramitas de coral" y "corales varios", ha indicado la Guardia Civil en un comunicado.
Tras las gestiones realizadas por los investigadores, se pudo identificar al vendedor y a localizar un garaje, ubicado en la localidad malagueña de Benalmádena, que era utilizado como lugar de almacenaje y exposición de los especímenes marinos.
Durante la explotación de la operación, se llevó a cabo una inspección en el citado inmueble donde se hallaron 239 ejemplares marinos expuestos, no pudiendo la persona investigada acreditar su lícita tenencia y procedencia, tal y como exige el Convenio Cites (Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre).
Así, después del correspondiente peritaje técnico del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco) de los ejemplares intervenidos, se han podido identificar especies de especial protección, estando algunos de ellos puestos a la venta por precios de hasta 750 euros la pieza.
La mayoría de los corales incautados, como la Scleractinia o la Acropora, son piezas claves en la formación de arrecifes. Estos organismos actúan como bio-constructores que soportan una vasta-biodiversidad. Su extracción ilegal altera la cadena trófica y debilita la estructura física de las barreras naturales contra la erosión costera.
El valor económico de estas especies alcanzaría los 46.000 euros, lo que incentiva al expolio de arrecifes de coral. La persona responsable ha sido investigada por la comisión de un delito contra la fauna, relacionado con el tráfico de especies protegidas, quedando las especies intervenidas a disposición de la autoridad competente. Las diligencias instruidas han sido remitidas a la Fiscalía de Medio Ambiente de Málaga.