El arzobispo de Granada, Jose María Gil Tamayo; el delegado episcopal de Cáritas Granada, Alfonso Marín; y la directora de Cáritas Granada, Luisa María maeso, presentan la Memoria Anual de Actividades de Cáritas. - CÁRITAS DIOCESANA DE GRANADA
GRANADA 19 May. (EUROPA PRESS) -
Cáritas Diocesana de Granada invirtió 6,6 millones de euros en 2025 en ayudar a más de 8.500 personas y mejorar las condiciones de vida de más de 13.000. Aunque el número de atendidos ha descendido ligeramente, las situaciones son más graves y los procesos más largos y complejos, según se desprende de la memoria de la entidad.
El análisis de la realidad social en 2025 que hace Cáritas apunta a una distancia creciente entre los discursos de recuperación y las condiciones reales de vida de muchas familias.
La exclusión social no solo persiste sino que se intensifica: las situaciones son más complejas, duran más en el tiempo y afectan a personas y hogares que antes no habían necesitado recurrir a Cáritas.
Esta es una de las principales conclusiones que refleja la memoria presentada por el arzobispo de Granada, Monseñor José María Gil Tamayo, junto al delegado episcopal de Cáritas Diocesana de Granada, Alfonso Marín, y la directora de la entidad, Luisa María Maeso.
Aunque el número de personas atendidas desciende ligeramente respecto a 2024 (en el que se atendió a 8.688 personas), las situaciones son más graves y los procesos, más largos y complejos.
El 39 por ciento de los acompañamientos se prolonga más de tres años y el 58 por ciento de los nuevos casos llega ya con problemáticas acumuladas, lo que confirma la tendencia señalada por el Informe Foessa sobre Exclusión y Desarrollo Social en Andalucía, presentado el pasado mes de enero: la exclusión no disminuye, sino que se concentra y se vuelve más profunda.
Este año, casi siete de cada diez euros proceden de fondos privados (socios, donantes, empresas, herencias y legados, así como de la contribución imprescindible de las Cáritas Parroquiales), una cantidad que supera en conjunto los 4,5 millones de euros.
El resto corresponde a financiación pública procedente de distintas administraciones.
Los capítulos con mayor dotación de recursos corresponden al programa de mayores y atención a personas con discapacidad, en el que se engloban los dos centros socio sanitarios Oasis y Santa Isabel, con una inversión en torno a 3,4 millones de euros, seguido del programa de acogida y asistencia, con más de un millón de euros, y el programa de empleo y economía solidaria, con una inversión superior a los 730.000 euros.
Se han mantenido de forma estable los programas dirigidos a familia, infancia y juventud, mujer, personas migrantes y personas en situación de sin hogar, garantizando una respuesta integral y diversa ante la realidad social del territorio.
Cáritas es confesional en su naturaleza, pero aconfesional en sus destinatarios Monseñor José María Gil Tamayo ha destacado el hecho de que, en un contexto social cada vez más individualizado, este año se haya elegido un lema, 'Elige amar. Elige comunidad', según ha afirmado, es una llamada al sentido social.
Ha resaltado asimismo esa pobreza persistente que detecta el Informe Foessa en Andalucía. "Se habla de desarrollo económico, pero las familias y las situaciones de precariedad sienten que no es así".
FACTORES ESTRUCTURALES
Por segundo año consecutivo, tres factores marcan de forma especialmente visible la exclusión social: la crisis estructural de la vivienda, la precariedad laboral y las barreras administrativas que afectan a una parte significativa de la población.
Tal y como ha destacado la directora de Cáritas Diocesana de Granada, "no se trata de fenómenos coyunturales sino del resultado de dinámicas sociales y económicas consolidadas que dificultan los procesos de inclusión y cronifican la pobreza".
Maeso ha señalado el papel de la red territorial, formada por 97 Cáritas Parroquiales y 830 personas voluntarias, "que sostiene día a día una realidad en la que los procesos de exclusión son cada vez más largos y difíciles de revertir".
En la diócesis de Granada, el Programa de Acogida y Asistencia continúa siendo la principal puerta de entrada a Cáritas. En 2025 se han atendido 6.493 personas, lo que se traduce en 10.995 personas beneficiarias, con una inversión de 1.087.907 euros.
Este programa permite cubrir necesidades urgentes como alimentación, suministros, alquileres o salud, siempre dentro de un proceso de acompañamiento y de un plan de trabajo integral.
Aunque la alimentación sigue siendo la demanda más frecuente, pierde peso relativo frente al incremento de solicitudes vinculadas a la vivienda y a los suministros básicos, lo que refleja un empobrecimiento más profundo y estructural.
Del total destinado a ayudas de emergencia, el 50 por ciento se dedica a alimentación y el 34 por ciento a vivienda y suministros, con el objetivo de evitar situaciones de desalojo, cortes de suministro y carencias alimentarias.