Archivo - Paisaje de olivar - ROCÍO RUZ/EUROPA PRESS - Archivo
JAÉN 28 Feb. (EUROPA PRESS) -
En los olivares de Castillo de Canena, situados en el valle del Alto Guadalquivir, entre las Sierras de Cazorla (Jaén) y Mágina (Jaén), ya no solo trabajarán técnicos y tractores. A partir de esta campaña también lo harán insectos que se convertirán en los guardines silenciosos de la biodiversidad y en nuevos aliados del cultivo, llamados a mantener a raya las plagas.
Con este paso, esta firma olivarera jiennense se convertirá en el primer olivar del país en implantar un sistema de control biológico basado en insectos beneficiosos. Se trata de una iniciativa impulsada por el Centro Tecnológico del Olivar y del Aceite (Citoliva) junto a Castillo de Canena, que se materializa a través de su servicio pionero AGRO·LIVE Aliados Naturales, concebido para trasladar el conocimiento científico al manejo real del cultivo.
Con esta apuesta, estos insectos beneficiosos desempeñarán un papel protagonista en el olivar. Pasarán a actuar como aliados del propio cultivo, con un objetivo de controlar las principales plagas, reducir el uso de pesticidas y favorecer un olivar más vivo y equilibrado, reforzando su funcionamiento natural.
Durante décadas, la respuesta habitual frente a plagas como el algodoncillo o la mosca del olivo ha sido el uso intensivo de fitosanitarios. Una solución eficaz a corto plazo, pero con efectos colaterales bien conocidos: aumento de costes, aparición de resistencias, pérdida de biodiversidad y una creciente presión normativa y social para reducir su uso.
Para llevar a cabo esta nueva iniciativa, Citoliva desarrollará un trabajo de análisis y seguimiento en campo que permitirá comprender cómo evolucionan las comunidades de insectos beneficiosos y qué papel desempeñan en el equilibrio del olivar.
A través de estudios entomológicos y observación continuada, el centro tecnológico creará las condiciones necesarias para que la fauna auxiliar sea capaz de actuar de forma eficaz y sostenida frente a las plagas, manteniéndolas por debajo del umbral de daño económico y reforzando, con conocimiento y planificación, un sistema de control que nace del propio funcionamiento natural del cultivo.
"No se trata de eliminar tratamientos de golpe, sino de reducir su dependencia y hacer el sistema más inteligente", ha explicado a Europa Press el responsable de I+D+i de Citoliva, José Alfonso Gómez. A lo largo del proceso, los técnicos de Citoliva analizarán la presencia y actividad de estos aliados naturales, realizan seguimientos periódicos y traducirán los datos en decisiones prácticas de manejo, integradas en la gestión habitual de la finca.
Gracias a este enfoque, el servicio AGRO·LIVE Aliados Naturales, desarrollado por Citoliva, permitirá reducir de forma progresiva el uso de insecticidas, con el consiguiente ahorro económico y menor dedicación a tratamientos. También favorecerá la obtención de aceitunas y aceites sin residuos químicos, cada vez más valorados por los consumidores, al tiempo que refuerza el equilibrio ecológico del olivar y su capacidad de autorregulación frente a las plagas.
Goméz ha incidido en que el objetivo principal de esta iniciativa es "potenciar el control biológico ejercido por la entomofauna beneficiosa que de forma natural habita en nuestros olivares". Para ello, en primer lugar, se realizará un seguimiento mediante muestreos exhaustivos en campo de las comunidades de estos insectos.
Posteriormente se pasará a analizar las dinámicas poblacionales de estos organismos para finalmente "implantar una serie de medidas que favorezcan la presencia y la actuación de estos insectos beneficiosos, de estos depredadores y parasitoides de las plagas".
De esta forma, se pretende aumentar las poblaciones de estos organismos y reducir el uso de pesticidas. De modo que el beneficio será doble, pues por un lado se logra "un manejo más sostenible del olivar y por otro lado un olivar más competitivo al reducir los costes asociados a los tratamientos fitosanitarios".
Con esta apuesta, Castillo de Canena convierte sus fincas en un laboratorio de innovación aplicada al olivar, demostrando que "la biodiversidad, cuando se gestiona con conocimiento y visión estratégica, puede convertirse en una herramienta real de competitividad y sostenibilidad".