El jefe de servicio de Urgencias del Hospital Quirónsalud Córdoba, el doctor Francisco Sánchez, y el especialista del servicio de Medicina Interna del centro, el doctor José Luis Jiménez. - QUIRÓNSALUD CÓRDOBA
CÓRDOBA 13 Abr. (EUROPA PRESS) -
La trombosis venosa profunda (TVP) es una patología frecuente y con un "importante impacto clínico" que, sin embargo, continúa siendo "una gran desconocida para la población general". Según ha detallado el jefe de servicio de Urgencias del Hospital Quirónsalud Córdoba, el doctor Francisco Sánchez, se trata de la formación de un coágulo de sangre en el interior de la vena profunda, habitualmente en las piernas, que "puede desencadenar complicaciones graves" si no se detecta a tiempo".
Tal y como ha indicado la institución sanitaria en una nota, el doctor ha añadido al respecto de esta enfermedad que "el principal riesgo es que el trombo se desprenda y se desplace hasta los pulmones, provocando una embolia pulmonar, una situación potencialmente mortal".
Bajo este contexto, el especialista ha precisado que, aunque puede aparecer a cualquier edad, su incidencia aumenta a partir de los 60 años. Además, entre los factores de riesgo más relevantes destacan la inmovilización prolongada --como ocurre en hospitalizaciones largas o viajes largos--, las cirugías recientes, especialmente las traumatológicas y oncológicas, el cáncer activo, el embarazo y el postparto, así como el uso de anticonceptivos hormonales, la obesidad o los antecedentes personales o familiares de trombosis.
Por su parte, el especialista del servicio de Medicina Interna del centro, el doctor José Luis Jiménez, ha señalado que "la trombosis venosa profunda se produce por la combinación de tres factores conocidos como la tríada de Virchow", esto es, "la disminución del flujo sanguíneo, el daño en la pared del vaso y una mayor tendencia de la sangre a coagular".
Por otra parte, la trombosis venosa profunda y el tromboembolismo venoso afectan aproximadamente a entre una y dos personas por cada mil habitantes al año y constituyen "una de las principales causas prevenibles de muerte" en pacientes hospitalizados.
De este modo, uno de los principales desafíos es su detección precoz, puesto que en muchos casos puede presentar síntomas poco específicos o incluso pasar desapercibida en sus fases iniciales. Cuando se manifiesta, suele hacerlo con dolor, hinchazón o enrojecimiento en una de las extremidades inferiores.
En concreto, el diagnóstico se realiza habitualmente en Urgencias, donde la valoración clínica, junto con herramientas como las escalas de probabilidad y una analítica de sangre para conocer el dímero D --parámetro que en valores altos indica la posibilidad de trombosis--, permiten identificar a los pacientes que requieren pruebas de imagen.
Al hilo, Sánchez ha apostillado que la eco doppler es la técnica de referencia para confirmar el diagnóstico. "El papel de Urgencias es clave, ya que una valoración ágil y protocolizada permite iniciar el tratamiento de forma inmediata y reducir significativamente el riesgo de complicaciones", ha añadido. El tratamiento se basa en la anticoagulación, cuyo objetivo es evitar el crecimiento del trombo y prevenir su desplazamiento y, en algunas situaciones, pueden considerarse terapias más invasivas.
Ambos especialistas han insistido en la importancia de la prevención, medidas como la movilización precoz, el uso de dispositivos mecánicos o la anticoagulación en pacientes de riesgo pueden reducir "de forma significativa" su aparición. "La trombosis venosa profunda es una enfermedad tratable y, en muchos casos, prevenible. La clave está en la detección precoz y en la aplicación de medidas adecuadas en los pacientes con mayor riesgo", han concluido.