2 de abril de 2020
 
Actualizado 25/07/2016 16:01:05 +00:00 CET

Crece la demanda de piscinas urbanas en el centro de la ciudad

SEVILLA, 25 Jul. (EUROPA PRESS) -

La demanda de piscinas urbanas en el centro de la ciudad ha crecido en los últimos años gracias a que "cada vez es más sencillo y económico reforzar las estructuras de viviendas o edificios para aprovechar las terrazas y azoteas", según ha afirmado el Estudio de Arquitectura Honorio Aguilar.

Según explica Aguilar, el problema suele estar en las viviendas ya construidas, dado que en ciudades como Sevilla a veces las dimensiones de la superficie útil es "muy reducida" y se tiene que sortear "problemas de limitaciones urbanísticas o de la propia estructura y cimentación del edificio", destaca el arquitecto.

Aún así, expresa, "la evolución de los materiales de obra nos permite, hoy por hoy, poner una pequeña piscina siguiendo unos principios muy básicos que, además, no tienen por qué ser muy costosos".

La primera limitación viene marcada por el tipo de vivienda, ya sea unifamiliar o plurifamiliar. En el corazón de Sevilla, muchos de sus edificios están catalogados y en ellos no se permite la instalación de piscina en la primera crujía, un requisito al que se suma que la altura del vaso no podrá sobrepasar 1,20 metros de altura si la edificabilidad está colmatada en la planta en la que se instale, explica el estudio de arquitectos.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es el de la resistencia. Cuando la piscina se hace sobre una estructura existente necesita ensayos de carga sobre los elementos estructurales existentes, y en la mayoría de los casos las pruebas demuestran que "no es viable la colocación sin más, por lo que hay que reforzar la cimentación y la estructura" normalmente mediante losa armada y estructura metálica independiente, que partiría desde la planta baja de la vivienda o edificio hasta la planta de cubiertas.

El resultado final, dicen desde el estudio, es el aprovechamiento de la terraza gracias a que la piscina actúa como "regulador térmico" y cuya inversión revierte en un ahorro de energía importante, especialmente durante los meses de verano, dado que se consume menos climatización.