SEVILLA, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Audiencia Provincial de Sevilla ha comenzado este viernes, 23 de enero, con la constitución del jurado popular, la primera sesión del juicio a los dos jóvenes de 18 años de edad acusados de apuñalar mortalmente a un varón de 21 años durante la madrugada del 3 de marzo de 2024 en el barrio de Santa Clara de la capital hispalense, unos hechos por los que los procesados enfrentan una petición fiscal de 20 años de cárcel, uno como autor material de los hechos y otro en concepto de cooperador necesario. En esta primera jornada, las defensas de los encartados se han culpado mutuamente de la autoría de las puñaladas que acabaron con la vida de la víctima.
Ambos jóvenes, en prisión provisional, se han sentado en el banquillo de los acusados por la supuesta autoría del asesinato de un joven de 21 años, de origen marroquí y residencia legal en España, ocurrido el 3 de marzo del citado año, en torno a las 7,00 horas, como consecuencia de una reyerta entre dos grupos de jóvenes, en la confluencia entre la calle Macedonia y Villas de Cuba a la salida de una discoteca próxima.
En su escrito de conclusiones provisionales, la defensa de quien está considerado por el Ministerio Público autor material de la muerte del joven ha asegurado que es el otro acusado, "quien tenía la navaja y le pega las puñaladas". Para ello, esgrime el visionado de las imágenes garbadas por una residencia de mayores cercana al lugar de los hechos y las "contradicciones" de aquel, "que intentaremos acreditar, dado que su declaración será diferente a las que dio en su día".
Al respecto, los días 26 y 27 comparecerán los testigos, el día 28 los peritos y el día 29, los dos acusados por estos hechos. "No van adecir los testigos quién lo hizo porque no lo hicieron ni ante la Policía ni ante el juez de Instrucción", ha proseguido el letrado, que ha defendido la inocencia de su cliente y ha afirmado que el episodio "no ocurrió como dice el Ministerio Fiscal, que se basa en meras suposiciones, ni mucho menos es el otro acusado quien se interpuso en la pelea".
Por su parte, la letrada del otro acusado ha destacado la colaboración en todo momento de su defendido, "el único de los seis testigos que trata de colaborar con la Policía y que entrega su ropa para analizar restos de sangre". La abogada ha afirmado que él "no tuvo participación alguna en los hechos, para ello nos basamos en el informe de la jefa de homicicios, que le tomó declaración, y no sabía --en alusión al otro acusado-- que llevaba navaja".
En cuanto al Ministerio Público, la fical ha calificado lo sucedido de asesinato "con alevosía" porque existen "dos momentos de indefensión de la víctima" y sostiene que mientras uno de los acusados "apuñaló a traición y por la espalda a la víctima"; el otro "lo vio, no lo paró, sino que se aseguró que tuviera el resultado nefasto, y se entretuvo peleando" con los otros jóvenes inmersos en la pelea, por lo que "le ayudó de manera esencial".
"Uno de ellos aprovechó el momento en el que cayó al suelo para propinarle esas tres puñaladas. Cuando el otro (acusado) lo ve caer fulminado al suelo, le pide la navaja y salen huyendo", ha aseverado la fiscal en su escrito de conclusiones.
En cuanro a la acusación particular se refiere, el abogado imputa a ambos acusados un delito de asesinato, "uno como autor y el otro como autor", "por los que deben ser castigados de forma ejemplarizante". A uno de los encartados le atribuye la autoría de siete puñaladas, a una víctima "desvalida, cerca del coma etílico", mientras que el otro "alentó" a aquel a cometer la acción "diciendo 'vamos a sacar los cuchillos' y distrajo" a dos miemebros del otro grupo "para que no auxiliaran a la víctima". "Sus dos amigos no vieron el apuñalamiento, pero sí al acusado con la navaja", ha añadido el letrado de la acusación particular.
En el escrito de conclusiones de la Fiscalía se destaca que "como consecuencia de la previa ingesta del alcohol", al tratar de lanzar una patada a uno de los participantes en el incidente, la víctima "cayó al suelo" momento que el considerado autor de los hechos "aprovechó para sacar una navaja que portaba y propinarle una puñalada en el pecho y otra en el muslo, tratando de lanzar más puñaladas, que fueron paradas por las manos y brazo" de otro de los presentes.
Prosigue la Fiscalía que "pese a observar lo anterior y asumiendo que el principal acusado iba a apuñalar nuevamente a la víctima", el considerado como cooperador necesario de los hechos "lejos de impedir que continuase con la agresión, y con intención de permitir que el principal acusado consumara su propósito de dar la muerte", se dirigió a pelear con otros jóvenes enfrentados "que no se habían percatado del primer apuñalamiento, para distraerles y así evitar que acudieran en ayuda" de la víctima.
De este modo, apostilla, mientras su compañero distraía al resto de jóvenes, "se aproximó a la víctima por detrás, propinándole otros tres navajazos por la espalda, llegando uno a seccionarle la aorta, provocando una hemorragia interna masiva que causó su muerte", con una navaja que no ha aparecido.
Por todo ello, la Fiscalía reclama, además de las penas de cárcel, que, en concepto de responsabilidad civil, los dos acusados indemnicen conjunta y solidariamente a los familiares del fallecido en la cantidad de 217.000 euros.