Actualizado 05/08/2013 19:17

Fitch cree que las CCAA con una meta de déficit inferior al 1,3% se enfrentarán a más presiones en el gasto

La agencia prevé un impacto "mixto" de la decisión de establecer objetivos de déficit asimétricos para las comunidades

LONDRES, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -

La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings considera que la introducción de objetivos asimétricos de déficit para las comunidades autónomas tendrá un impacto "mixto", ya que aquellas con una meta superior al 1,3 por ciento del PIB podrán reducir sus "ambiciosos planes de ventas de activos", mientras que las que tienen un objetivo inferior a este nivel se enfrentarán a "mayores presiones sobre el gasto".

En concreto, apunta que comunidades con el objetivo de déficit por debajo del 1,3 por ciento, como Cantabria (1,13 por ciento), Madrid (1,07 por ciento), La Rioja y Asturias (1,06 por ciento ambos) y Extremadura (1 por ciento), ya habían elaborado sus presupuestos con un objetivo del 0,7 por ciento, pero añade que debido al "probable descenso" de los ingresos en 2013 es posible que tengan que revisar sus planes y recortar más el gasto para alcanzar los nuevos objetivos.

Por el contrario, recuerda que cinco autonomías con déficit superior al 1,3 por ciento, (Baleares, con un 1,47 por ciento; Cataluña, con un 1,58 por ciento; Andalucía, con un 1,58 por ciento; Murcia, con un 1,59 por ciento, y Valencia, con 1,6 por ciento) ya incumplieron el objetivo del 1,5 por ciento en 2012, y en el caso de Valencia y Murcia por un amplio margen.

Por esto motivo, cree que será probablemente necesario que continúen aún con el ajuste fiscal para cumplir con las actuales metas. "Dicho esto, los nuevos objetivos podrían permitir a aquellas regiones que han previsto grandes ventas de activos, aún pendientes de ejecutar, ajustar sus ingresos previstos a un nivel más realista", agrega.

Asimismo, la agencia alerta de que los repetidos cambios en los objetivos déficit de las autonomías en el último año, para muchas hasta en cuatro ocasiones, elevan la posibilidad de un debilitamiento de la disciplina fiscal si las autoridades autonómicas perciben estos objetivos como una mayor flexibilidad.

En esta línea, también podrían asumir que las metas individuales están sujetas a un mayor grado de negociaciones bilaterales con el Gobierno central en comparación con el anterior objetivo de déficit igualitario para todas las comunidades.

Por otro lado, Fitch apunta que el déficit 'a la carta' no tendrá ningún impacto en los ratings de las comunidades, dado que ya asumían un proceso gradual de reducción del déficit, y recuerda que introdujo en marzo un ratings mínimo de 'BBB-' para las comunidades, uno por debajo del de España, al considerar que el Gobierno central dará apoyo necesario a las regiones en caso de una crisis de liquidez.