Actualizado 26/11/2012 14:31 CET

Un guardia civil acusado de quedarse 2.670 euros en multas lo niega y asegura que entregó el dinero

SEVILLA, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un guardia civil del destacamento de Tráfico de San Juan de Aznalfarache (Sevilla) acusado de quedarse con el dinero de 13 multas formuladas a ciudadanos extranjeros entre marzo y abril del año 2010 ha negado haberse apropiado de dicha suma, ascendente a 2.670 euros, y ha asegurado que entregó dicho dinero, defendiendo que en 41 años de carrera en la Benemérita "no he tenido ningún problema".

En su escrito de acusación, consultado por Europa Press, la Fiscalía de Sevilla pide para el imputado, J.M.M., de 59 años de edad, tres años de prisión, la suspensión de empleo o cargo público durante tres años, así como el pago de una multa por valor de 1.200 euros, por un presunto delito continuado de malversación de caudales públicos.

El Ministerio Público asevera que el imputado prestaba sus servicios como guardia civil en el cuartel de San Juan de Aznalfarache, siendo una de sus funciones interponer denuncias por infracciones de tráfico, "estando incluso facultado para cobrar el importe de determinadas sanciones en el acto", con un descuento por abono inmediato. No obstante, debía proceder posteriormente a su gestión y a la devolución de las cantidades pagadas por los infractores.

Pues bien, en su declaración durante el juicio con jurado popular que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Sevilla, el agente ha reconocido que cobró el dinero de estas 13 multas pero ha defendido que dicho dinero lo entregó siempre en el cuartel junto al original y la copia de la denuncia. "El dinero está todo entregado", ha puesto de manifiesto en reiteradas ocasiones a preguntas de la fiscal.

Ha relatado que, una vez cobrado el dinero de las multas, lo llevaba al cuartel, donde si no había nadie "lo metía en un buzón" junto a la denuncia, mientras que cuando se encontraba presente el guardia-puerta se lo entregaba a él directamente, punto en el que la fiscal le ha llamado la atención sobre el hecho de que ninguna de las denuncias investigadas tuviera la verificación del personal de la oficina ni el visto bueno del responsable de la Unidad, como es preceptivo según la normativa.

"En 18 años que llevo en el Destacamento de Tráfico nunca me han firmado una multa", ha indicado el imputado.

"LLEVO 41 AÑOS EN LA GUARDIA CIVIL Y NO HE TENIDO NINGÚN PROBLEMA"

"A partir de que se entrega la denuncia junto con el dinero, nuestra misión termina y ya perdemos el control de lo que ocurre, y si existe alguna incidencia me tienen que avisar en uno o dos días, no al año", ha aseverado el acusado, quien ha señalado que esta es la forma de actuar de la mayoría de los guardias civiles, aunque ha insistido en que no se acuerda de a quién entregó el dinero de las multas. "Yo sé que entregué el dinero, llevo 41 años en la Guardia Civil y no he tenido ningún problema", ha incidido.

Tras señalar que su relación con el guardia-puerta era "buena" hasta que se denunciaron estos hechos, el imputado ha querido dejar claro que, una vez entregaba el dinero a éste, "no me daba recibo" alguno con el que poder demostrar la entrega del dinero.

La fiscal le ha cuestionado por cada una de las multas que interpuso, haciendo especial hincapié en que en la denuncia interpuesta a un ciudadano austriaco --que fue quien "destapó" el caso-- no consta el domicilio de éste y únicamente la palabra 'Austria', a lo que el acusado ha dicho que "sería un fallo" de la PDA con la que registran las multas.

LOS HECHOS, SEGÚN LA FISCAL

El detenido, según la Fiscalía, se quedó presuntamente con el dinero procedente de hasta 13 multas, todas ellas cometidas por extranjeros no residentes en España en distintos puntos de la provincia de Sevilla. La cantidad sustraída procedente de las multas variaba, según el caso, entre 63 y 420 euros, con lo que supuestamente se apropió de una cantidad total de 2.670 euros y en ninguno de los casos el imputado entregó en su unidad ni el dinero ni el boletín de denuncia.

Según relata el escrito de la Fiscalía, en el transcurso de un mismo día, el 6 de marzo, y en un mismo lugar, en la carretera A-66 en el término municipal de Salteras, el detenido formuló hasta diez denuncias a tres conductores extranjeros, quedándose con el dinero aportado por todos ellos para el pago de las infracciones de tráfico, que sumaban un total de 1.260 euros.