Laredo acoge el Entierro de la Sardina

Actualizado 21/02/2015 17:55:39 CET
Entierro de la Sardina en Laredo
AYTO

LAREDO, 21 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Entierro de la Sardina pondrá este sábado, 21 de febrero, el broche final al Carnaval de Laredo. Se espera que cientos de viudos cortejen a la sardina en su discurrir entre la plaza de la Constitución y la playa Salvé.

En el arenal, la sardina arderá en una traca pirotécnica que servirá para despedir unas fiestas que se han desarrollado con un éxito de participación a pesar de las inclemencias meteorológicas. El protagonismo de esta recta final recaerá en las peñas, en los chicos del Taller Moowan y en el grupo Aldaba Teatro.

Serán los actores los primeros en entrar en liza, a partir de las 20.00 horas, con la representación de la obra 'El retiro espiritual de don Carnal'. Se trata de una actuación en base a un guión de elaboración propia repleto de guiños ocurrentes y divertidos en el que los integrantes de Aldaba dejan impronta de su calidad dramática.

Las escalinatas de acceso a la Ruamayor serán el improvisado escenario para una interpretación convertida en un clásico en los últimos años, ante un creciente número de entusiastas que abarrotarán la plaza para no perder detalle.

Tomarán el relevo los chicos del Taller Moowan en la dirección del rumbo festivo. Con la sardina en andas la harán oscilar simulando el surcado de las olas mientras se adentran en las callejuelas de la Puebla Vieja contagiando sus ganas de diversión.

Las peñas 'Los Pejinos', 'El Ruido' y 'Los de siempre' pondrán el acompañamiento musical. Como novedad, al cortejo se sumarán una quincena de antorcheros que harán más llamativo el deambular de la sardina por las rúas pejinas. Tras enfilar el descenso de Santa María, torcerán en dirección Revellón hacia la plaza de la Constitución. Allí proseguirán hacia López Seña para adentrarse en la playa.

Tras sus pasos, desfilará una nutrida comitiva de viudas y viudos, ataviados de luto riguroso. Ya a pie de arena, sonará el recitado de la letanía a la difunta sardina, mientras ésta arderá en la traca pirotécnica.