La Guardia Civil esclarece el robo de bronce y latón en Cantabria - GUARDIA CIVIL
SANTANDER 24 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas e investiga a otras dos por el robo de unos 1.600 kilos de latón y bronce en Cantabria. Entre los objetos sustraídos destacan dos campanas de bronce de especial interés artístico, valoradas en 300.000 euros y fabricadas para enviar a Estados Unidos.
Los arrestos se han llevado a cabo en Castro Urdiales y diferentes localidades de Vizcaya -de donde son los investigados- en el marco de la operación 'Ankira', orientada a esclarecer robos y hurtos a empresas en el arco metropolitano de Santander, ha informado este miércoles el instituto armado en un comunicado.
Dentro de la misma se denunció y se ha aclarado la sustracción entre enero y febrero de este año de 1.000 kilos de latón y 400 de bronce, valorados en 12.000 euros, y el hurto de dos campanas de una aleación de bronce, de unos 180 kilos.
Los guardias civiles de Camargo a cargo de la investigación sospecharon en un principio que los autores de estos hechos podían ser las mismas personas, por lo sustraído, la proximidad temporal, la cercanía de los lugares y por la aparición en todos ellos de una furgoneta. Pero desecharon esta teoría al comprobar que no se trataba del mismo vehículo y que los hechos no tenía conexión entre ellos.
En cuanto al robo con fuerza de 1.000 kilos de latón, han sido detenidos dos vecinos del municipio de Sestao, en Vizcaya. Este robo se cometió en dos días diferentes, tras acceder mediante escalo a la empresa y sacar en sacas el latón, que después fue cargado en una furgoneta.
Los agentes también detuvieron a otra persona, residente en Castro Urdiales, como presunta autora del hurto de 400 kilos de bronce. Para ello, accedió a la parte trasera de una empresa desde donde se cargó el metal a otra furgoneta.
CAMPANAS.
Por lo que respecta a las campanas, se investiga a dos personas vecinas Bilbao y Basauri (Vizcaya), y se ha detenido a otra, residente en Bilbao, por un presunto delito de falsedad documental.
Y es que habría realizado transferencias del vehículo usado para el robo con la posible intención de dificultar la investigación, llegando a falsificar las firmas en los distintos documentos.
La investigación continúa para la localización de los efectos sustraídos.