Actualizado 16/10/2014 12:13 CET

Ancestros gigantes de los canguros eran bípedos y no saltaban

Estenurino
Foto: BRIAN REGAL

MADRID, 16 Oct. (@CIENCIAPLUS) -

   Canguros gigantes con cara de conejo, que se extinguieron hace 30.000 años, eran bípedos y no se servían de sus cuatro extremidades y cola para moverse, como los actuales.

   En un nuevo artículo en la revista PLoS ONE, un equipo de investigadores liderado por Christine Janis, profesora de Ecología y Biología Evolutiva en la Universidad de Brown, postula que los miembros de la familia extinta de canguros estenurinos eran bípedos.

   Los científicos se basan en un análisis estadístico y biomecánico riguroso de los huesos de estenurinos y otros canguros pasados y presentes. En total, se realizaron cerca de 100 mediciones en más de 100 canguros wallaby y esqueletos individuales de muchos géneros y especies.

   Janis y los coautores Karalyn Kuchenbecker, ex universitario Brown, y Borja Figuerido, de la Universidad de Málaga, pasaron años trabajando para determinar cómo evolucionaron los estenurinos, conocidos como "canguros gigantes de cara corta".

   En las mediciones subsiguientes y análisis estadísticos que se describen en el artículo, los investigadores encontraron muchas razones para la hipótesis de que los estenurinos eran fundamentalmente bípedos a diferencia de los grandes canguros rojos y grises modernos. Su peso de más de 220 kilos podría haber sido decisivo para moverse caminando más que saltando.

   Los canguros de hoy saltan a gran velocidad y se mueven a cuatro patas para viajar a baja velocidad. Esto requiere de una columna vertebral flexible y una cola robusta, y manos que pueden soportar su peso corporal. Los estenurinos no parecen haber tenido alguno de esos atributos.

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