Operación policial - JEFATURA
VALÈNCIA 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Valencia a 12 personas, cinco hombres y siete mujeres, de entre 17 y 72 años, acusadas de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal. En la operación, los agentes se han incautado de 650 gramos de cocaína, casi 100 gramos de hachís, más de 15.000 euros en efectivo, 35 teléfonos móviles y cinco navajas automáticas.
La investigación llevada a cabo por la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Valencia se inició tras tener conocimiento de la existencia de un clan familiar dedicado al tráfico de drogas, principalmente cocaína. Su centro de operaciones estaba en la localidad valenciana de Mislata y, de forma secundaria, en Paterna y Paiporta.
Los agentes constataron la existencia de diversos puntos, tanto de venta como de guarda de la mercancía, de forma que los sospechosos intentaban minimizar los riesgos de ser detectados por policía.
Tras diversas pesquisas, los efectivos se percataron de la participación de varios miembros de una misma familia, los cuales tenían un claro reparto de funciones. Además, para mayor control de toda la actividad, el principal investigado contaba con una serie de cámaras de vigilancia, desde donde avisaba a los moradores sobre la presencia de compradores e, incluso, podía detectar la aparición de terceras personas en el lugar.
Asimismo, este hombre llegaba a usar a menores de edad para la guarda de la sustancia e, incluso, suplantaba la identidad de amistades de sus hijas para ponerlas como titulares en contratos de arrendamiento, donde posteriormente guardaba las sustancias.
Por todo ello, a finales del mes de febrero los agentes realizaron una entrada y registro de siete domicilios, un establecimiento abierto al público, un trastero y un garaje, y detuvieron a 12 personas.
También intervinieron 650 gramos de cocaína, casi 100 gramos de hachís, más de 15.000 euros en efectivo, 35 teléfonos móviles y cinco navajas automáticas.
Por otro lado, los agentes han bloqueado ocho cuentas bancarias y una propiedad fruto del dinero obtenido por las ventas. Los arrestados, cinco de ellos con antecedentes policiales, han pasado a disposición judicial y se ha decretado el ingreso en prisión de tres de ellos.