Archivo - Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, junto a un vehículo oficial - GUARDIA CIVIL - Archivo
VALÈNCIA, 12 May. (EUROPA PRESS) -
La Guardia Civil ha detenido a tres personas acusadas de formar parte de una red criminal dedicada a hurtar a personas de avanzada edad en los aparcamientos de los supermercados. Entre otras cosas, sustraían tarjetas de crédito con las que luego realizaban reintegros en efectivo, según ha informado el Instituto Armado en un comunicado.
La investigación empezó a raíz de una serie de denuncias en la provincia de Valencia en las que los autores empleaban el mismo modus operandi. Al parecer, uno de los individuos requería, en un aparcamiento de un supermercado, a un anciano para pedirle una dirección y una vez lograba su atención, otro saqueaba el interior del vehículo.
Los vehículos empleados por los delincuentes eran de alquiler y los documentos empleados por ellos para hacerlo eran falsos, lo que dificultó la identificación de los autores. No obstante, gracias a varios reconocimientos, cámaras de seguridad y seguimientos se pudo averiguar la identidad de algunos de los presuntos responsables y, finalmente, la de toda la banda.
Además, los acusados se desplazaban por varias provincias de España --hay casos documentados de víctimas en varios lugares de Extremadura, Bilbao, Burgos o Córdoba-- efectuando estos "golpes". Los investigadores lograron, en el transcurso de la investigación, atribuir más de 50 hechos delictivos entre hurtos y estafas a este grupo criminal. A algunas de las víctimas llegaron a causarle un quebranto superior a los 7.000 euros.
Finalmente, los agentes se trasladaron a Madrid y a Zaragoza, donde detuvieron a tres de los doce miembros de la banda identificados. Se trata de dos hombres y una mujer, de nacionalidad peruana y de entre 23 y 32 años de edad a quienes se imputan delitos de hurto, de estafa y de pertenencia a organización criminal.
Sobre los nueve miembros restantes se han solicitado requisitorias para su detención y se piensa que algunos de ellos podrían haber huidos en el extranjero. Algunos de los presuntos autores pendientes de detener ya tienen en nuestro país numerosas requisitorias en vigor, según las mismas fuentes.
La Guardia Civil ha apuntado que "suelen emplear documentos falsificados que renuevan con frecuencia para eludir la acción de la justicia y evitar contar con antecedentes penales en sus identidades reales". La investigación ha sido llevada a cabo por agentes de los Puestos de Sagunto y de Massamagrell y las diligencias fueron entregadas en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Massamagrell Plaza número 01.