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El escolta asturiano del Mad-Croc Fuenlabrada, Saúl Blanco, será uno de los 50 jugadores debutantes de esta edición de la Copa del Rey, que se celebrará del jueves al domingo en el Palau Sant Jordi, donde la encara como "un premio al buen trabajo".
"Lo afronto como un premio al buen trabajo. Y eso que cuando llegué a Fuenlabrada no estaba en mis planes. Recibíamos al colíder Unicaja, teníamos que jugar en Valencia y teníamos un tercer partido en casa contra un Blancos de Rueda en alza que se jugaba mucho", reconoce Blanco sobre la clasificación histórica para los de Porfi Fisac.
Y es que su llegada al conjunto madrileño coincidió con una serie de "partidos muy serios" del equipo que le dieron la clasificación. "Hicimos partidos muy serios sin tener en la mente el tema de la Copa sino en sumar para conseguir la salvación, objetivo principal del club. Al final, llegamos con muchas opciones, coincidieron los resultados y lo celebramos a lo grande con la afición y el cuerpo técnico. Es un premio que se merecían todos por el grandísimo trabajo que venían haciendo desde hacía meses", confiesa en declaraciones facilitadas por la ACB.
Respecto a cómo se espera una Copa del Rey, el alero tiene el recuerdo de hace unos años. "Estuve hace dos o tres años en el hotel de concentración durante la Copa debido a un acto publicitario y ya pude intuir lo que era. El ambiente que se vive es fantástico, con todos los equipos concentrados, la prensa, los aficionados, son cuatro días de baloncesto donde todo se detiene para vivir el torneo", confesó.