En un rancho de Séneca, Oregón, los carlinos Paisley, de tres años, y Tuff, de uno, trabajan como perros de pastoreo con un rebaño de vacas y cabras.
Normalmente, este trabajo está destinado para perros de otra raza, mejor preparados para este tipo de labores, como los pastores alemanes, el pastor inglés, el pastor ovejero australiano o el Border Collie, entre otros.