Archivo - Interior del Palacio de la Bolsa de Madrid. - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
MADRID 3 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) detectó un incremento del estrés de los mercados financieros tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos (EEUU) e Israel contra Irán, alcanzando un nivel máximo de 0,39 puntos --de una escala que va del 0 como nivel más bajo a 1 como más alto-- la primera semana de marzo, según su boletín del primer semestre de 2026.
En concreto, el supervisor bursátil explica que el nivel de estrés en los mercados se había mantenido en una zona de riesgo "bajo" durante los dos primero meses del año, pero acredita que el indicador repuntó en los primeros meses de 2026 al calor de las nuevas tensiones geopolíticas.
"El inicio de la guerra provocó caídas de precios en los mercados, un aumento significativo de la volatilidad y expectativas negativas sobre la actividad económica y la inflación", especifican desde el regulador.
No obstante, el organismo reconoce que, una vez pasado el pico de marzo, el indicador fue descendiendo de forma lenta y progresiva hasta situarse alrededor del umbral que separa el nivel de estrés medio del bajo. Así, en la fecha de cierre del informe --15 de abril--, el indicador se situaba en 0,25.
"Los frecuentes anuncios y noticias en sentidos diferentes --en la guerra-- han prolongado un contexto de volatilidad alta en los mercados, pero, en términos generales, las cotizaciones se han ido recuperando y no se han observado problemas en las infraestructuras de negociación", agregan.
Por segmentos, la CNMV apunta que el de derivados fue el que sufrió un mayor aumento del estrés, manteniéndose muy elevado (por encima de 0,80) durante marzo y abril debido a la volatilidad del precio del petróleo.
Por su parte, el nivel de estrés en los mercados de tipos de cambio y de renta variable (financiera y no financiera), aunque aumentó de forma notable, sobre todo en las primeras semanas del conflicto, siempre se mantuvo por debajo de 0,50.
En el mercado monetario, en cambio, se observaron valores, aunque no de forma sostenida, superiores a 0,70 debido a las oscilaciones de los tipos de interés a corto plazo, tal y como aseveran desde la institución.
Además, el nivel de correlación entre los distintos segmentos continuó siendo elevado, si bien se observa un ligero descenso desde el inicio del conflicto.
En este contexto, el estudio argumenta que, en la actualidad, se mantiene la incertidumbre sobre la resolución del conflicto y los inversores tienen la vista puesta en sus efectos, tanto en términos macroeconómicos como sobre los distintos sectores y valores.
LA BOLSA ESPAÑOLA RESISTE EN AL ENVITE DE LA GUERRA EN IRÁN
Con todo, el estudio expone que el Ibex 35 se ha visto menos afectado por el conflicto en Oriente Próximo que el resto de parqués europeos gracias al mayor peso de las compañías energéticas y 'utilities' en el índice.
Así, el selectivo español acumulaba unas ganancias del 5,1% hasta mediados de abril (tras retroceder un 1,5% en el primer trimestre), situándose en la parte alta del rango de revalorizaciones en Europa.
De este modo, el índice nacional se anotaba la segunda menor caída hasta marzo de entre todas las principales plazas comunitarias, solo por detrás del Mib italiano, que perdía un 1,4%. De su lado, el Cac 40 francés y el Dax 30 alemán cosechaban un descenso del 7,4% y el 4,1%, respectivamente.
Al otro lado del atlántico, el contexto geopolítico también ha hecho mella. Así, el Dow Jones se dejaba en el primer trimestre de 2026 un 3,6%, mientras que el S&P 500 cedía un 4,6%. Peor parado ha salido el tecnológico Nasdaq, que se depreciaba un 7,2% durante los tres primeros meses del presente ejercicio.
EVOLUCIÓN POR SECTORES Y TAMAÑO DE COMPAÑÍAS
Por otro lado, el informe señala que las compañías de pequeña y mediana capitalización presentaron una evolución desigual, con un comportamiento cercano al del Ibex 35 entre las primeras (-2,4% en el primer trimestre) y una revalorización más intensa de las segundas (+2,9%).
Respecto al comportamiento por sectores, el de petróleo y energía (+13,1%), el inmobiliario (+6,1%) y el de materiales básicos de la industria y la construcción (+5,4%) presentaron una evolución positiva hasta marzo.
En cambio, el de bienes de consumo (-9,8%), el tecnológico y de telecomunicaciones (-7,3%), el financiero (-6,7%) y el de servicios de consumo (-3%) se anotaron el peor comportamiento durante el primer trimestre de 2026.
En paralelo, la CNMV atestigua que la ratio entre el precio y los beneficios esperados por acción (PER, por sus siglas en inglés) de los principales índices de renta variable presentó disminuciones o pocos cambios respecto a diciembre de 2025.
En esta línea, el Ibex 35 pertenecía al grupo de índices que mostró pocas variaciones en este indicador. Además, la volatilidad histórica del selectivo español, que se había situado en niveles reducidos durante la última parte de 2025, repuntó en marzo tras el estallido del conflicto bélico hasta valores próximos al 30%.