Archivo - Cartel de alquiler de viviendas - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
MADRID 23 Abr. (EUROPA PRESS) -
La oferta de alquiler permanente se redujo en 25.836 inmuebles en 2025 a pesar de que más de 84.000 viviendas perdieron o no obtuvieron el Registro Único obligatorio para arrendamientos de corta duración, según un estudio publicado por Idealista.
De este modo, la creencia de que la eliminación de miles de viviendas turísticas supondría un aumento automático de la oferta de alquiler residencial se ve desmentida por los datos de 2025.
El informe sugiere que los propietarios, lejos de trasvasar sus inmuebles al mercado de larga estancia, han optado por el alquiler de temporada, la venta o, simplemente, por dejar las viviendas vacías.
EL ALQUILER DE TEMPORADA CAPTA LA OFERTA DESPLAZADA
Frente al desplome del alquiler residencial, el mercado de alquiler temporal -que cuenta con menos restricciones que el turístico- experimentó un crecimiento de 58.184 unidades en 2025.
Por comunidades autónomas, los mayores incrementos en este segmento se dieron en Andalucía (+13.832 viviendas), Madrid (+10.766 viviendas), Cataluña (+10.531 viviendas) y Comunidad Valenciana (+8.709 viviendas).
El estudio destaca que solo en cuatro regiones creció el parque de vivienda de alquiler habitual. La Comunidad Valenciana lideró este exiguo ascenso con 1.131 nuevos contratos, una cifra que apenas representa el 8% de las 14.138 licencias turísticas revocadas en la región. Le siguen Extremadura (+721), La Rioja (+77) y Ceuta (+58).
En el extremo opuesto se sitúa Cataluña, que perdió 15.065 viviendas en alquiler permanente a pesar de la revocación de 12.948 licencias turísticas. Andalucía también registró un saldo negativo de 2.678 viviendas permanentes, aun habiendo sido la autonomía con más licencias denegadas (21.294).
IMPACTO DEL REGISTRO ÚNICO
Desde la entrada en vigor del registro único el pasado 1 de julio, el Colegio de Registradores ha tramitado más de 400.000 solicitudes. De las 84.000 que fueron rechazadas, la mayoría correspondieron a viviendas turísticas que no cumplían con los requisitos legales.
Entre las causas principales del rechazo destacan la falta de licencia municipal, la oposición de las comunidades de propietarios (que requieren una mayoría de 3/5) o el intento de comercializar viviendas de protección oficial (VPO) para fines turísticos.
Los datos de 2025 confirman que la presión regulatoria sobre el sector turístico no está logrando, por sí sola, aliviar el problema de acceso a la vivienda habitual, derivando la oferta hacia fórmulas de arrendamiento más flexibles y menos reguladas, remarca Idealista.