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MADRID, 7 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno asumirá a partir del 1 de enero de 2027 la conservación directa de 993 kilómetros de autovías de primera generación, tras la finalización en diciembre de 2026 de los diez contratos de concesión adjudicados en 2007.
Estas vías representan el 9,5% de la red libre de peaje del Estado y pasarán a financiarse íntegramente con cargo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE).
Las diez autovías de primera generación cuyos contratos de concesión vencen en diciembre son tramos de la A-1, A-2, A-3, A-31 y A-4, adjudicados en 2007 bajo el modelo del 'peaje en sombra' (sistema por el que el usuario no paga nada al circular por la carretera, pero la Administración sí paga a la concesionaria en función del tráfico que circula por ella).
La patronal Seopan estima que, una vez revertidos los contratos, la Administración General del Estado deberá conservar y mantener directamente estos 993 kilómetros. Aplicando un coste medio de 80.000 euros por kilómetro, el importe a consignar anualmente en los PGE se situará en torno a 79,4 millones de euros.
No obstante, el Gobierno, que se inclina por agrupar estos tramos con otras carreteras para configurar contratos de mayor tamaño, calcula un ahorro presupuestario superior a 200 millones de euros anuales una vez extinguidas las concesiones en diciembre.
De acuerdo con las cifras manejadas por las empresas concesionarias, estos corredores han permitido movilizar 2.504 millones de euros en inversiones de puesta a cero y reposición de la red en su ámbito, equivalentes a multiplicar por 2,3 veces el programa 453B de creación de infraestructuras de carreteras del Ministerio de Transportes.
Además, soportan un 25% más de tráfico que el promedio de las autovías libres, con 4,7 puntos porcentuales adicionales de tráfico pesado, lo que refuerza su carácter estratégico dentro de la red estatal.
Los contratos se explotan mediante el sistema de 'peaje en sombra', con cánones ligados a 41 indicadores de servicio y una plantilla agregada de unos 500 trabajadores especializados en conservación y explotación. Los pliegos contemplan la posibilidad de ampliar el plazo concesional seis años más, aunque la reversión está actualmente calendarizada para diciembre de 2026.
Entre las cuestiones a negociar está la posible subrogación de los trabajadores de las concesionarias para mantener los servicios de conservación y explotación cuando reviertan las autovías.
Seopan destaca el impacto positivo que han tenido estas concesiones en la seguridad vial y la calidad de servicio. Comparando los dos años anteriores al inicio de los contratos con los dos últimos de operación, los índices de peligrosidad y mortalidad se han reducido de forma muy significativa y se registran niveles de calidad y estado de la infraestructura muy superiores al resto de la red de autovías.