MADRID, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, compareció ayer ante el pleno del Congreso de los Diputados para informar de los resultados del Consejo Europeo del 23 y el 24 de marzo en Bruselas. El jefe del Ejecutivo se refirió a la política energética europea, en la que España "estará a la vanguardia" en los esfuerzos para su establecimiento, pero advirtió que esta política se encuentra marcada por "un mercado compartimentado de fuerte componente nacional". Por el contrario, el líder del PP, Mariano Rajoy, consideró que a los estados miembros les "faltó ambición" en la cumbre y criticó que el Gobierno español haya puesto "palos en la rueda del carro de la integración europea" con su gestión de la OPA de E.ON sobre Endesa.
El Consejo Europeo, tradicionalmente celebrado en primavera, aborda esencialmente cuestiones de índole económica y social. En este caso, la semana pasada los estados miembros abordaron " el futuro" de una política energética europea y el seguimiento de la Agenda de Lisboa, que se fijó hace seis años para dar un impulso a las políticas comunitarias. Además, según explicó Zapatero, el Pacto por la Igualdad de hombres y mujeres y la cuestión de la inmigración tuvieron un hueco en la Cumbre, además del apoyo unánime de la UE a España ante el anuncio del alto el fuego permanente anunciado por la banda terrorista ETA.
El presidente del Gobierno comenzó remarcando la importancia de la política energética europea para "resolver la dependencia de las importaciones; el aumento y la votabilidad de precios; la expansión de la demanda mundial; la escasa diversidad del aprovisionamiento; la inseguridad de los países productores y de tránsito; y la amenaza de cambio climático". Así, una vez "se ha puesto de manifiesto" que la UE "no consigue un impulso" en energías renovables y que "necesita integrar e interconectar mejor" los mercados energéticos nacionales, Zapatero abogó por asumir los tres principios del 'libro verde' de Lisboa: seguridad en el suministro, competitividad y sostenibilidad.
"Esta nueva política debe partir de una comprensión adecuada de las necesidades energéticas de los estados miembro", subrayó Zapatero, para añadir que el Consejo también hizo hincapié en la necesidad de realizar "una fuerte inversión" para diversificar fuentes de energía y rutas de transporte y estudiar "enfoques comunes para situaciones de crisis". En este sentido, y para velar por la competitividad del mercado, en la Cumbre se recomendó "poner énfasis" en "el desarrollo rápido" del sistema de interconexiones de gas y electricidad. El objetivo europeo es alcanzar un nivel equivalente a un mínimo del 10 por ciento de la capacidad de producción instalada de los estados miembro.
Sobre este punto, y antes de asegurar que España "estará a la vanguardia de los esfuerzos por establecer una política energética europea", Zapatero subrayó que el énfasis del Gobierno estará en "la plena circulación de energía a través de una red e infraestructuras suficiente" para mejorar la competitividad del mercado. Al mismo tiempo, España velará por el establecimiento de un marco estable que supere "la realidad actual, marcada por un mercado compartimentado de fuerte componente nacional", en el que la asignación de recursos y el control regulador "obedece a reglas distintas de las que deberían existir en un mercado abierto y transparente".
PRODUCTIVIDAD E INMIGRACIÓN
Por otro lado, Zapatero señaló que aunque el Consejo constató que "desde finales de 2005 se asiste a una recuperación" en la UE los objetivos de crecimiento y empleo siguen siendo "los objetivos fundamentales". "Se confía que para 2007 se haya reducido la tasa de desempleo un 1 por ciento y se hayan creado 6 millones de nuevos empleos". Para ello, consideró "imprescindible" aumentar la productividad de las economías mediante una mayor inversión "en conocimiento e innovación", hasta alcanzar el 3 por ciento del PIB de las economías nacionales. En este sentido, destacó "lo esencial" de la creación de empleo para "mujeres, personas de más edad, discapacitados, inmigrantes y minorías", así como el propio Pacto por la Igualdad de Género promovido por España y otros estados miembros en línea con la futura Ley de Igualdad.
En referencia al problema de la inmigración, un debate suscitado por España tras los graves acontecimientos que han tenido lugar en Mauritania, Zapatero resaltó que el Gobierno cuenta con el apoyo de la UE "ante una difícil situación que puede generalizarse" en el resto de fronteras europeas. Además de poner el acento en los 2 millones de euros de ayuda para Mauritania aprobados por el Consejo, el presidente resaltó "el agradecimiento" expresado por los países del Este que, a partir del 2 de mayo, se beneficiarán de la libre circulación de trabajadores en nuestro territorio.
"No quisiera acabar sin recordar la felicitación y el apoyo unánime ante el anuncio del alto el fuego de ETA", afirmó Zapatero, quien añadió que esto "dio testimonio de la solidaridad de toda Europa con el pueblo español" en ese camino "largo, duro y difícil, pero también esperanzador" que podría llevar a "alcanzar la paz de todos".
PALOS EN LAS RUEDAS
Pese a la lectura positiva del presidente del Gobierno, para Rajoy "en la Cumbre faltó ambición" cuando "era más necesaria que nunca" pues Europa es el área económica que menos ha crecido. "La UE necesita recuperar con urgencia el tiempo perdido si no quiere verse abocada a una admirable decadencia", vaticinó el líder del PP, "o corremos el riesgo de que se extienda el virus del euro escepticismo".
A juicio de Rajoy, la Cumbre se ha limitado a "los buenos deseos, diagnósticos y recetas", mientras que se aplazan las soluciones "hasta el año que viene, a ver si entonces las cosas están mejor".
"Zapatero ha vuelto contento, pero no tiene ninguna razón porque no se ha tomado ninguna medida en materia de inmigración y porque ha dejado fuera del mercado interno del gas y electricidad a España. Una auténtica pica en Flandes". Este último punto es "lo más preocupante" para Rajoy, pues "por primera vez el Gobierno español pone palos en las ruedas del carro de la integración europea", poniendo como "excusa" el aislamiento o el escaso grado de interconexión de nuestras redes con el exterior, "que se cae por su base" pues, para Rajoy, es el tripartito el principal enemigo de esta interconexión.
En su opinión, el objetivo real del Ejecutivo es "ejercer un control arbitrario sobre un sector determinado", en referencia a las OPAs de Gas Natural y E.ON sobre Endesa.
"Había prometido integrarnos en Europa y levantar incomprensibles barreras en los Pirineos para evitar la nefanda influencia de los aires europeos sobre nuestro sector energético", apuntó irónico Rajoy, al tiempo que señaló que todas estas acciones cuentan con la reprobación del vicepresidente económico, Pedro Solbes. "El vicepresidente no entiende que anteponga el querer salvar la cara de algunos y el empeño por que la OPA salga adelante. Esto es lo que hay y se han buscado un curiosa y ridícula coartada en la UE", concluyó.
En su turno de réplica, Zapatero señaló que no es proteccionista un Gobierno "que aprueba la libre circulación de trabajadores" y que este Ejecutivo "será mucho más abierto con las personas que con los mercados y los capitales". Finalmente, para rebatir el retraso en la interconexión eléctrica con Francia, el presidente deslegitimó al líder de la oposición recordándole que el PP "después de 8 años intentándolo" no consiguió establecerla y que será "este Gobierno quien lo haga", porque los problemas no están en Cataluña, sino en Francia.