Red Eléctrica repotencia la línea Aragón-Escatrón de 400 kV para aumentar la capacidad de transporte entre las provincias de Teruel y Zaragoza. - RED ELÉCTRICA
BRUSELAS 26 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los ministros de Energía de la Unión Europea han acordado este viernes simplificar los trámites para acelerar la construcción de nuevas infraestructuras energéticas y destinar parte de los ingresos no utilizados generados por las congestiones de la red eléctrica --los cuellos de botella que limitan el transporte de electricidad-- a financiar nuevas interconexiones entre Estados miembro, como parte de la reforma del paquete europeo de redes.
El acuerdo fija la posición negociadora del Consejo (Estados) de cara a las conversaciones con el Parlamento Europeo sobre una revisión de la legislación destinada a modernizar el sistema eléctrico europeo, reforzar los enlaces transfronterizos y adecuar la capacidad de transporte al incremento de la demanda asociado a la descarbonización.
Uno de los principales cambios consiste en agilizar la concesión de permisos para construir infraestructuras energéticas mediante la creación de ventanillas digitales únicas para centralizar las solicitudes y el reconocimiento de los proyectos de electricidad y energías renovables como de interés público superior, lo que permitirá dar prioridad a su tramitación, salvo que existan razones que justifiquen lo contrario.
El acuerdo también apuesta por una planificación más coordinada de las redes de electricidad, hidrógeno y gas en toda la UE mediante un escenario común que elaborará la Comisión Europea a partir de las aportaciones de los Estados y las partes interesadas para identificar las futuras necesidades de inversión y las carencias y los principales cuellos de botella de las infraestructuras, si bien el Consejo reclama que ese análisis tenga en cuenta los planes nacionales de energía y clima, las particularidades de cada región y las diferencias de precios de la energía entre países.
Los ministros también han acordado que una parte de los ingresos no utilizados generados por las congestiones en las interconexiones eléctricas entre países se reinvierta en nuevos proyectos transfronterizos para aumentar la capacidad de la red y reducir esos cuellos de botella, una aportación que, según argumentan, aumentará de forma gradual a partir de 2028 hasta alcanzar el 25% en 2031.
El texto incorpora además una nueva categoría de proyectos prioritarios destinada a reforzar la seguridad y resiliencia de las infraestructuras eléctricas frente a actos de sabotaje o ciberataques, con el objetivo de facilitar financiación para reparar con rapidez interconectores considerados críticos.
La posición del Consejo también anima a los Estados miembro a evitar restricciones innecesarias al despliegue de energías renovables y contempla medidas para fomentar la participación de la ciudadanía en estos proyectos mediante mecanismos de diálogo y de reparto de beneficios con las comunidades próximas a las instalaciones.