MADRID 28 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno presentará mañana normas que contemplan la posibilidad de establecer contratos a plazo entre generadores y distribuidores para la compra-venta de energía, avanzó hoy el ministro de Industria, Turismo y Comercio, José Montilla, en el Congreso de los Diputados
En respuesta a una pregunta parlamentaria del diputado de CiU, Josep Sánchez Llibre, el titular de la cartera de Industria argumentó que estos contratos a plazo, que se presentarán previsiblemente en la Comisión Delegada para Asuntos Económicos, permitirán que se pueda trabajar con una previsión de futuro.
Sánchez Llibre, quien resaltó la incidencia de la subida de las tarifas de electricidad en el tejido empresarial español y en la competitividad, recordó que los incrementos de los índices de los precios industriales han subido "significativamente" en los últimos años. "¿Qué país puede esperar ser industrialmente competitivo con estos incrementos?", se preguntó el diputado de CiU.
Para hacer frente a esta situación, el ministro abogó por "transitar hacia un proceso de liberalización y de supresión de las tarifas, que será obligatorio para todos los países de la Unión Europea de manera escalonada".
También señaló que la razón de estos incrementos se encuentra en el aumento de los precios de la energía, que han sido de un 14% y de un 18%, en 2005 y en 2006, respectivamente. "Con estos incrementos y con la liberalización que con toda seguridad planteará el Gobierno mañana se está destrozando nuestro tejido industrial", añadió.
Por su parte, el ministro explicó que el hecho de que España no sea un país productor de gas incide negativamente en la competitividad de las empresas, dado que los precios internacionales han registrado una subida.
En cuanto a la electricidad, Montilla indicó que las subida de la tarifa para la industria a lo largo de 2006 no llega al 5%, y recalcó que países como Italia y Portugal han tenido un incremento de la energía eléctrica del 14% y del 16,3%, respectivamente.
Según Montilla, esto es un problema global y es derivado también de la situación específica de España, al ser un país dependiente de energía.