Archivo - El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
MADRID 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
El presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, ha asegurado que el biometano representa "una oportunidad" para Europa para abordar la transición energética y asegurar el cumplimiento de los objetivos del "trilema energético".
En su participación en el Congreso 'Biomethane Connect Europe', Reynés defendió que el biometano ya es una realidad, ya que "está preparado, es competitivo en precios y dispone de las infraestructuras para transportar el gas donde sea necesario".
Asimismo, puso en valor que en el actual contexto representa una vía para la autonomía energética del Viejo Continente, ya que "se produce en casa". "Con nuestros propios recursos y sin depender de otros países", dijo.
De esta manera, advirtió de que Europa "no puede permitirse una transición energética sin tomar en consideración los impactos sobre la industria y los hogares", para lo que este gas renovable puede contribuir de la mano de la electrificación.
Reynés subrayó la necesidad de que la descarbonización sea planteada desde un punto de vista "progresivo y realista", evitando tomar decisiones que "minen la seguridad".
A este respecto, apuntó que el biometano puede contribuir a cumplir con ese trilema energético de descarbonizar, manteniendo la seguridad de suministro y con unos precios asequibles.
"Hoy más que nunca, lo que hemos visto últimamente es la necesidad acuciante de asegurar la seguridad de suministro en nuestras estrategias energéticas", dijo.
Además, destacó que Europa se beneficia ya de una red para el transporte y la distribución de gas "muy robusta", lo que representa un "arma muy importante" para apostar por el biometano.
En el caso concreto de España, señaló el potencial que tiene el país en biometano como herramienta para poder contribuir a "descarbonizar gran parte de las necesidades industriales y residenciales".
"CUELLO DE BOTELLA" EN LOS PROCESOS DE AUTORIZACIÓN.
No obstante, Reynés advirtió del "cuello de botella" para acelerar esa apuesta por este gas renovable que suponen los procesos de autorización.
"El contexto social es muy importante a la hora de las inversiones en tecnologías verdes, pero sabemos que el paraíso no existe y hay que tener los pies en el suelo y trabajar más en los procesos de autorización para que sea una alternativa seria", añadió al respecto.
EL SECTOR PIDE "PRAGMATISMO" EN EUROPA.
En la misma línea, la presidenta de GD4S y consejera delegada de GRDF, Laurence Poirier-Dietz, hizo una llamada al "pragmatismo" en Europa y señaló la necesidad de utilizar los gas renovables como vía para la descarbonización.
A este respecto, consideró necesario buscar el equilibrio entre el cambio climático y "el realismo económico" en la transición energética, para lo que puede ayudar el biometano. "Permite la descarbonización manteniendo la posibilidad de elegir. No es un obstáculo es un instrumento de descarbonización pragmática. La electrificación es fundamental, pero en si sola no permitirá toda la descarbonización. El debate no es entre gas y electricidad, el reto es la integración de las dos cosas, de los electrones y las moléculas", dijo.
Así, estimó que Europa se encuentra en un "momento decisivo" en el que es necesario tener en cuenta los objetivos climáticos, pero sin dejar de lado la "competitividad, resiliencia y asequibilidad para los ciudadanos después de la guerra en Ucrania".
UN MARCO "CLARO Y PREDECIBLE".
Mientras, la directora de Energía de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Rocío Prieto, señaló la importancia de que el biometano cuente para su desarrollo con "un marco claro y predecible" para acelerar en su implementación, con 23 plantas ya en producción y unas 300 en proyecto.
A este respecto, indicó la necesidad de enfatizar las garantías de origen y las pruebas de sostenibilidad del biometano, para "aportar la credibilidad sobre el gas comprado", así como de abordar el mantenimiento de las infrastructuras, pero a un coste razonable.
Prieto añadió que la CNMC ha consolidado un grupo de trabajo del biometano, con el objetivo de identificar temas como el despliegue del biometano, los costes de conexión, su marco regulatorio o la aceptación social, así como de proponer mejorar.