Economía/Finanzas.- El ICAC pide a Hacienda que la nueva contabilidad internacional tenga un efecto fiscal "nulo"

Europa Press Economía Finanzas
Actualizado: viernes, 26 marzo 2004 17:12

MADRID 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) ha pedido al Ministerio de Hacienda que los resultados aflorados en las compañías por efecto de la aplicación de las Normas Internacionales de Contabilidad (NIC), de obligado cumplimiento a partir de 2005, "tengan un efecto impositivo nulo".

Así, lo indicó hoy el presidente del ICAC, José Luis López Combarros, en su intervención durante el 'V Curso de Regulación y Supervisión de Mercados Iberoamericanos de Valores' organizado por el Instituto Iberoamericano de Mercados de Valores, con la colaboración de la Bolsa de Madrid, Deloitte y PriceWaterhouseCoopers.

Combarros aseguró que se ha discutido "mucho" con el Ministerio y se mostró confiado en conseguir que el cambio de contabilidad no ocasiones distorsiones fiscales, aunque matizó que no hay nada en firme. "Hemos discutido mucho, pensamos que lo vamos a conseguir, pero no tenemos nada firmado", refirió.

Para el presidente del ICAC, esta reivindicación es uno de los tres pilares en los que se sustentará la reforma de la contabilidad española para adaptar las reglas internacionales, junto con la decisión de que los cambios no rompan la armonización contable que ya disfrutan todas las empresas españolas. El tercer principio es evitar que el efecto impositivo deje de calcularse sobre el efecto contable.

La iniciativa de armonizar la contabilidad en Europa surge de la "imposibilidad" de comparar las cuentas de empresas de distintos países, a pesar de que ya se ha conseguido el libre movimiento de capitales y personas en la Unión, además de contar con una moneda única, señaló Combarros.

Sin embargo, la Unión Europea ha empezado a armonizar con un acuerdo de "mínimos", puesto que sólo obligará a presentar las cuentas en las normas NIC a partir de 2005 a los grupos consolidados cotizados y deja en manos de cada uno de los países decidir sobre su eventual extensión a otras empresas.

Combarros recordó que en España se realizará una reforma gradual de la contabilidad a fin de que todas las sociedades puedan presentar las normas según las reglas internacionales en 2007, puesto que las obligadas por Bruselas son un grupo "muy significativo en volumen", pero "muy limitado" en número.

Según sus cifras, las NIC sólo afectan directamente a entre 100 y 150 grupos en España, frente a los más de 2 millones de compañías operativas en el país.

La reforma exigirá a las compañías ofrecer de entrada más información de la que recogen ya en sus memorias, la modificación del Código de Comercio y de la Ley de Sociedades Anónimas para incorporar los nuevos principios, y cambiar el enfoque de contabilización de algunos activos de valor histórico a razonable, señaló.

La modificación será gradual durante los años 2004, 2005 y 2006 para que esté lista en 2007 y, en este primer ejercicio, el ICAC quiere acometer la armonización con reglas internacionales en tres aspectos "problemáticos".

El primero, según Combarros, es definir las operaciones con sociedades vinculadas, cómo contabilizarlas y cómo reflejarlas en la memoria, cuestión "tremendamente importante" en España porque "desgraciadamente" cuando han aflorado escándalos "siempre" aparecen vinculados a este tipo de transacciones. El ICAC está ahora preparando el borrador sobre este aspecto y quiere tenerlo listo para pasarlo a consulta antes del verano.

El segundo aspecto es la definición y contabilización de las provisiones y contingencias, partida que ya está a expensas de la aprobación por parte del Comité de Contabilidad del ICAC y de publicarse el borrador para someterlo a consulta pública, probablemente, en junio.

Por último, el ICAC trabaja en la armonización de la contabilidad de las fusiones y adquisiciones, cuestión que podría demorarse más porque aún falta por definirse en las normas internacionales, aunque el organismo confía en poder acometerla este año.

RETO EN LATINOAMERICA.

En el mismo foro, el presidente de la Bolsa de Madrid, Antonio Zoido, subrayó la importancia de ir hacia una homogeneización en los mercados latinoamericanos para facilitar la entrada de la inversión de empresas internacionales.

Zoido aseguró que la existencia de diversas reglas representa una "barrera" a la financiación de las compañías latinoamericanas, que "muchas veces" tienen que acudir al endeudamiento para obtener recursos por la falta de armonización contable que dificulta la llegada de inversores y ahorradores.

El máximo responsable de la Superintendencia de Valores y Seguros de Chile, Alejando Ferreiro, coincidió con Zoido al asegurar que "es mejor una norma regular pero común que la mejor norma local", para dar posibilidad a las empresas y economías iberoamericanas a aprovechar los efectos de la globalización.

Ferreiro señaló que los países latinoamericanos están "acostumbrados" a tener "los mejores códigos del mundo" y dijo que el problema "nunca ha estado en las normas sino en su implementación" y, para ello, subrayó la necesidad de que se mejoren los controles internos de supervisión y haya una cooperación entre reguladores.

Para el presidente de Deloitte para Latinoamérica y el Caribe, Alberto Terol, la armonización es "positiva y absolutamente inevitable", pero advirtió que "requiere un tiempo" para que se produzca "a través del diálogo" y se dé el plazo necesario de formación para los universitarios y las empresas.

A su juicio, "forzar los plazos de implementación sería contraproducente". "Más malo que no tener una norma sofisticada es que no se cumpla y el reto para la pyme es importante", aseguró.

Contenido patrocinado