Archivo - Fachada de una oficina de empleo - Marta Fernández - Europa Press - Archivo
MADRID 2 Jul. (EUROPA PRESS) -
CCOO ha celebrado este jueves los datos de afiliación del mes de junio, que han llevado al empleo a alcanzar un nuevo récord, superior a los 22,4 millones de ocupados, al tiempo que ha resaltado el descenso del paro a menos de 2,3 millones de desempleados, su cifra más baja desde agosto de 2008.
"Nunca ha habido tantas personas trabajando en nuestro país y este crecimiento del empleo se está produciendo con más estabilidad, mejores salarios y más derechos laborales", ha subrayado la secretaria de Formación y Empleo de CCOO, Loli García.
El sindicato ha destacado especialmente el crecimiento del empleo entre los extranjeros, con 350.000 ocupados más que hace un año, lo que supone el 58% del empleo creado en España durante los últimos doce meses.
"Este incremento está estrechamente vinculado al proceso extraordinario de regularización, que está permitiendo aflorar empleo y garantizar derechos laborales y protección social a miles de personas trabajadoras", ha apuntado CCOO.
En este sentido, Loli García ha mostrado el respaldo del sindicato al proceso de regularización y ha afirmado que "la población trabajadora migrante está haciendo una aportación decisiva al crecimiento del empleo y de la economía" española.
"Regularizar su situación significa reconocer derechos, combatir la economía sumergida y acabar con situaciones de explotación laboral que nunca deberían tener cabida en una sociedad democrática", ha añadido.
Para CCOO, los datos de junio confirman que las políticas laborales desarrolladas en los últimos años están dando resultados gracias a la reforma laboral, las sucesivas subidas del salario mínimo interprofesional, la mejora de la negociación colectiva y las políticas públicas.
No obstante, la secretaria de Empleo ha insistido en que estos buenos resultados no deben conducir a la autocomplacencia. "España no puede resignarse a mantener tasas de paro de dos dígitos. Debemos seguir avanzando hacia el pleno empleo y, sobre todo, hacia un empleo de calidad, con mejores salarios, una jornada laboral más reducida, una regulación más garantista del trabajo a tiempo parcial, una política industrial sólida y una distribución más justa de los beneficios empresariales", ha concluido.