Economía.-(Amp) Zapatero recibió a miembros de los '100 Economistas', que reclaman una reforma laboral más profunda

Actualizado 15/06/2010 20:28:55 CET

MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunió ayer con una delegación del llamado grupo de los '100 Economistas', que propugnan una reforma laboral más profunda, confirmaron a Europa Press fuentes del Palacio de la Moncloa.

Según estas fuentes, la reunión con cuatro de los catedráticos que integran este 'think tank' duró unas tres horas y fue uno más de los "encuentros privados" que mantiene el presidente para analizar la situación económica y los planes de reforma laboral, que serán aprobados mañana por el Consejo de Ministros.

En concreto, Zapatero recibió a los profesores Samuel Bentolilla, del Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI); a Juan José Dolado, de la Universidad Carlos III; a Luis Garicano, de la London School of Economics, y a Francisco Jimeno, del Servicio de Estudios del Banco de España.

Los miembros del grupo de los '100 Economistas' explicaron a Zapatero que si el Gobierno no aborda una reforma "profunda", no se resuelven los dos principales problemas que aquejan actualmente a la economía española: el abultado déficit y la elevada mora de las entidades financieras.

Los cuatro especialistas trasladaron al presidente el manifiesto hecho público la semana pasada, en el que reclamaron una reforma "decidida" y no "parcial" que modifique el sistema de contratos y la regulación de la negociación colectiva, y eleve la eficacia de las políticas activas de empleo, especialmente en el actual contexto de restricciones presupuestarias.

El primer choque de los economistas con el Gobierno se centra en la forma de reducir la dualidad del mercado de trabajo. El Ejecutivo apuesta por la extensión del contrato de fomento del empleo, con indemnización de 33 días por año, algo que los expertos estiman poco eficaz. "No obstante, si se optara por esta vía, no bastaría con redefinir los grupos de trabajadores a los que es aplicable", añaden.

Además, consideran que dada la "delicada situación" presupuestaria, la reforma debe utilizar con "precaución extrema" el recurso a los fondos públicos para facilitar su implantación. En este sentido, apuntan que la idea del Gobierno de usar los recursos del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) para reducir el coste del despido a las empresas es una vía "costosa" y "potencialmente ineficaz".

Por otro lado, plantean que debe garantizarse además "que los despidos por causas objetivas se conviertan en la norma en las rescisiones de contratos, introduciendo una nueva definición de las causas del despido objetivo más clara, que no genere incertidumbre", algo que sí está dispuesto a hacer el Gobierno.

Del mismo modo, el grupo de economistas ve con buenos ojos que se reduzca la indemnización por despido disciplinario improcedente --45 días por año-- igualándola a la que en la actualidad establece el contrato de fomento para el despido objetivo improcedente --33 días---. "De lo contratio, existe el riesgo de que esta reforma quede desvirtuada en la práctica", añaden.

CONTRATO ÚNICO CON INDEMNIZACIÓN PROGRESIVA

En cualquier caso, los '100 economistas' consideran que una reforma laboral efectiva pasa por la implantación de un contrato único con indemnización por despido creciente con la antigüedad, que permitiría a los trabajadores tener un contrado indefinido desde el principio.

"Al tener indemnizaciones reducidas al principio, este contrato no perjudicaría a los sectores con puestos de trabajo más estacionales y de menor duración, y a la vez generaría una mayor estabilidad laboral a medida que aumentase la duración del empleo", señalan.

Por otro lado, los expertos consideran "absolutamente necesaria" una nueva regulación de la negociación colectiva, de forma que los convenios de ámbito superior a la empresa dejen de limitar las posibilidades de reorganización del trabajo en las mismas.

Además, apuestan por mejorar la eficacia de las políticas activas de empleo, concretamente, por que la percepción de las prestaciones por desempleo se vincule estrechamente a la participación en políticas activas de reinserción y formación.

Entre los promotores del manifiesto se encuentran, Javier Andrés (Universidad de Valencia), Samuel Bentolila (CEMFI), Antonio Cabrales (Universidad Carlos III), Sara de la Rica (Universidad del País Vasco), Juan José Dolado (Universidad Carlos III) o Florentino Felgueroso (Universidad de Oviedo).