Blanco descarta "a día de hoy" nuevas reformas económicas antes de acabar la Legislatura

Actualizado 08/09/2011 16:23:18 CET
José Blanco
EUROPA PRESS

MADRID, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

El portavoz del Gobierno, José Blanco, ha descartado que "a día de hoy" el Gobierno tenga la "pretensión" de acometer nuevas reformas económicas para combatir la crisis antes de que finalice la actual legislatura y se celebren elecciones generales anticipadas el próximo 20 de noviembre.

"A día de hoy no tenemos la pretensión de tomar nuevas medidas económicas", aseguró Blanco en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Ahora bien, el portavoz del Ejecutivo matizó que "muchas decisiones" tomadas durante esta legislatura, como los ajustes del gasto público, "no estaban previstas".

"La reforma constitucional para limitar el déficit público no estaba en el programa electoral del PSOE, pero tampoco lo estaba rescatar a Grecia", ejemplificó.

Blanco defendió también la autorización del Consejo de Ministros a la firma y la aplicación provisional de la Enmienda al Acuerdo Marco de la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF) para "ayudar" a Grecia, por la que se solicita al Consejo de Estado un dictamen en el plazo máximo de cinco días para su ratificación por el Parlamento.

"Solucionar el problema de Grecia contribuye a generar confianza y estabilizar Europa", justificó el portavoz. El recrudecimiento de la incertidumbre y la inestabilidad de los mercados financieros llevaron al Eurogrupo a convocar una reunión extraordinaria con el objetivo de mejorar la eficacia de la FEEF y afrontar un posible contagio, con lo que se decidió dicha Enmienda.

COMPROMISO CON LA ESTABILIDAD FINANCIERA.

Blanco aprovechó para reivindicar la "batería" de reformas estructurales emprendidas por el Ejecutivo para "afianzar" la recuperación de la economía y del empleo, y garantizó: "El compromiso con la estabilidad financiera está por encima de cualquier otra cosa".

En este sentido, puso en valor la reforma constitucional pactada entre el PSOE y el PP para controlar el gasto público, al considerar que ésta supone "refrendar" el compromiso de estabilidad presupuestaria.