Actualizado 27/01/2012 12:22 CET

Fainé (La Caixa) pide reformas "profundas" para frenar la caída de la economía española

Isidre Fainé (Caixabank)
EUROPA PRESS

BARCELONA, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

El presidente de La Caixa y CaixaBank, Isidre Fainé, ha reclamado al Gobierno español que lleve a cabo reformas estructurales para frenar la caída de la economía española y mejorar las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que augura una caída del Producto Interior Bruto (PIB) español del 1,7% en 2012.

"Aunque el FMI prevé una recesión considerable, si hacemos los deberes, la recesión, o más bien la desaceleración, será más suave", ha manifestado este viernes durante la presentación de los resultados de 2011 de la entidad.

Fainé ha señalado tres factores clave que están incidiendo de forma negativa en la economía española: el elevado nivel de paro, el inacabado ajuste del sector de la construcción y el déficit del Estado.

"Es inevitable tomar decisiones acordes con el momento actual, aún sabiendo lo difícil que es combinar austeridad y crecimiento", ha afirmado Fainé, que ha reclamado una reforma laboral "profunda" que tenga como objetivo la creación de puestos de trabajo.

"El objetivo no es el abaratamiento de los despidos, sino la creación de puestos de trabajo, especialmente para los jóvenes que buscan su primer empleo", ha insistido.

En cuanto al sector bancario, el presidente de La Caixa ha indicado que las entidades están reduciendo sus volúmenes de negocio no solo debido al entorno económico adverso, sino a las exigencias reguladoras sobre solvencia y liquidez, y ha augurado que "costará varios años ir por la senda correcta".

Asimismo, Fainé ha augurado una "nueva oleada de fusiones", tanto en España como en Europa y Estados Unidos, y ha señalado que en el modelo futuro de la banca será preciso aprovechar todas las sinergias.

Respecto a la guerra del pasivo en España, ha considerado que "debería encauzarse en la senda de lo razonable".

AYUDA DEL BCE

Fainé ha señalado que la zona euro debe encontrar "soluciones duraderas" para poder salir de la recesión, y ha sostenido que la situación "insostenible" de las elevadas primas de riesgo se deben a la excesiva deuda soberana y no a la debilidad del sector bancario.

Ha indicado que estas elevadas deudas públicas han provocado un riesgo de crisis de crédito ('credit crunch'), "que ha sido aliviado con la última subasta de liquidez a tres años del BCE y que se aliviará del todo con la siguiente".