Ratio de dependencia sobre el verano - DATA APPEAL MABRIAN
MADRID 19 May. (EUROPA PRESS) -
El 59% del turismo del Mediterráneo sur se concentra en verano, aunque la demanda en temporada baja está ganando progresivamente terreno como elemento clave para el desarrollo sostenible del turismo europeo, según un nuevo informe de Data Appeal Mabrian.
El estudio subraya que la inteligencia artificial está permitiendo identificar oportunidades para una mejor distribución de la demanda, reduciendo la presión en los periodos de máxima afluencia y fomentando estrategias de destino más equilibradas y resilientes, mediante la ampliación y diversificación de la oferta turística durante todo el año.
El informe, presentado por Emilio Inés, 'tourism global director' de la compañía, en el Seasonality Summit 2026 celebrado en Rímini, analiza las tendencias de demanda en temporada baja en Italia, España, Grecia, Croacia y Portugal, incluyendo patrones de estacionalidad, perfiles de viajeros, conectividad aérea, precios y factores de demanda en el Mediterráneo sur.
Una de las principales conclusiones que se ha obtenido del informe es que los destinos avanzan a ritmos diferentes en la reducción de la estacionalidad, siendo España el país que registra el menor ratio de dependencia del verano (52,8%), seguido de Portugal (54,5%) e Italia (58,7%), mientras que Grecia (72,9%) y Croacia (79,1%) mantienen una mayor dependencia del periodo estival, aunque Grecia muestra signos de extensión hacia la temporada media.
El estudio identifica diferentes perfiles de turistas en temporada baja, con una demanda de enero a marzo impulsada por parejas de países cercanos en alojamientos de gama media, mientras que entre octubre y diciembre predominan mercados europeos consolidados con mayor tendencia a alargar la temporada estival y a elegir hoteles de más categoría.
El informe también destaca que los eventos en destino tienen un papel clave, ya que entre el 53% y el 72% de los eventos se celebran fuera de la temporada alta y entre el 58% y el 73% de la asistencia se concentra en temporada baja.
Asimismo, el estudio señala la conectividad, el clima, los precios y la oferta de experiencias como palancas fundamentales para redistribuir la demanda a lo largo del año, junto con la necesidad de alinear calendarios vacacionales, eventos y productos turísticos.
CONECTIVIDAD AÉREA
La conectividad aérea en los destinos analizados seguirá creciendo a finales de 2026, con 96,64 millones de asientos entre octubre y diciembre, un incremento del 4,6% respecto a 2025, con subidas en todos los destinos salvo Portugal (-2,5%), y con España (+5,4%) e Italia (+4,2%) entre los principales crecimientos, mientras Grecia lidera la expansión con un 10,7%.
El informe añade que la percepción climática actúa como ventaja competitiva, con "ventanas de oportunidad climática" en las que las condiciones meteorológicas superan las expectativas del viajero, especialmente en Italia, España y Grecia, que presentan dos ventanas, y Croacia y Portugal, que cuentan con una adicional en primavera.
Según el análisis, Reino Unido, Alemania y Francia concentran la mayor parte de la demanda en temporada baja, con un 63%, 60% y 53% de sus vacaciones fuera del verano.
El precio también influye de forma decisiva, con reducciones medias en invierno de 2026 del 24,6% en hoteles de tres estrellas, del 22,4% en cuatro estrellas y cercanas a un tercio en cinco estrellas respecto al verano de 2025.
El informe termina apuntando que muchas de las actividades turísticas más demandadas en estos destinos (culturales, de naturaleza, gastronómicas y de turismo activo) son menos estacionales, lo que abre la puerta a su adaptación para atraer viajeros durante todo el año y no únicamente en verano.