Bruselas pide armonizar el impuesto de sociedades a grandes multinacionales para combatir la evasión fiscal

Actualizado 25/10/2016 16:55:29 CET

Sería obligatorio para las compañías que superen unos ingresos consolidados de 750 millones

Propone importantes deducciones por las inversiones en I+D y favorecer la emisión de acciones

BRUSELAS, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea ha presentado este martes su propuesta para poner en marcha una base común y consolidada del impuesto de sociedades, que será obligatoria para las multinacionales que superen unos ingresos de 750 millones de euros, con el objetivo de combatir la evasión y la ingeniería fiscal de las grandes corporaciones.

El proyecto del Ejecutivo comunitario no es nuevo, puesto que ya presentó en 2011 una propuesta similar, paralizada desde entonces por las reservas de algunos socios comunitarios. En su nueva apuesta, Bruselas cree que los Estados miembros serán capaces, primero, de acordar una base común del impuesto de sociedades, y una vez superada esta fase, se trabajará en la cuestión "compleja" de la consolidación.

"Esto (por las dos etapas), debería hacer más manejable el proceso de negociación, facilitar unas discusiones constructivas y lograr un acuerdo rápido, sin reducir en nivel total de ambición", defiende la Comisión Europea en un comunicado.

Bruselas cree que una base común y consolidada del impuesto de sociedades (BICCIS) tendría un impacto importante en la lucha contra la evasión fiscal. En este sentido, defiende que eliminará las disparidades y las lagunas legales entre los distintos sistemas nacionales, que las grandes corporaciones "explotan" para evadir el pago de impuestos.

En la misma línea, la Comisión piensa que una consolidación posterior de los beneficios a escala europea acabarán con los llamados "precios de transferencia", uno de las principales estrategias de las corporaciones para eludir sus responsabilidades fiscales.

Pero además, el Ejecutivo defiende que la armonización del impuesto de sociedades reducirá las barreras administrativas, los costes asociados y los obstáculos para las actividades transfronterizas de las empresas. También estima que podría fomentar la inversión, la creación de empleos y el crecimiento.

LA CONSOLIDACIÓN, EN UNA SEGUNDA ETAPA

Durante la primera fase, ha explicado Bruselas, se establecerá un conjunto de normas para el cálculo de los beneficios que están sujetos a impuestos, una vez que se han tenido en cuenta todas las exenciones y deducciones. Por ejemplo, la base común garantizará que todos los Estados miembros permiten el mismo nivel de depreciación para un activo concreto.

En la segunda fase, de consolidación de la base común, las multinacionales podrán agregar los beneficios y las pérdidas registradas en todos los países comunitarios, con el objetivo de obtener un beneficio neto o unas pérdidas para el conjunto de la UE. Una vez se haya calculado esta cifra, se aplicarán las normas de la base común para decidir la cantidad de beneficios sujetos a impuestos.

Posteriormente, la compañía deberá compartir los datos sobre sus beneficios imponibles con los socios comunitarios en los que tiene actividad, de forma que cada uno pueda aplicar su tipo nacional del impuesto de sociedades. La fórmula para calcular cuánto corresponde a cada Estado miembro depende de los activos, el empleo y las ventas de la multinacional en cada uno.

En cualquier caso, Bruselas niega que esta propuesta sea un paso hacia la armonización del tipo impositivo del impuesto de sociedades. Al contrario, asegura que las capitales seguirán teniendo libertad para fijar sus propios tipos impositivos con respecto a su situación fiscal específica.

IMPULSO A LAS INVERSIONES EN I+D

Por otro lado, la Comisión Europea intenta impulsar las inversiones en I+D mediante una estrategia de "súper deducciones". Bruselas reconoce que el nivel medio actual de inversión en I+D en la UE está por debajo de otras economías avanzadas, por lo que propone que las empresas puedan deducirse el 100% de la inversión, un 50% adicional para inversiones de hasta 20 millones de euros y un 25% más por la inversión por encima de estos 20 millones.

Así, por ejemplo, una empresa que invierte 30 millones de euros anuales en I+D se deduciría el 100% de la cantidad total (30 millones), el 50% por los 20 primeros millones (10 millones) y un 25% por los 10 millones restantes (2,5 millones). En este caso, la empresa en cuestión podrá deducirse de un total de 42,5 millones de euros ese año.

Por último, la propuesta de Bruselas busca minimizar la financiación bancaria de las multinacionales mediante un sistema que daría los mismos beneficios fiscales a la emisión de acciones que a las deducciones por el pago de intereses de deuda. Según el Ejecutivo comunitario, la financiación a través de la deuda hace más vulnerables a las empresas y perjudica la estabilidad de la economía general.

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