WASHINGTON 14 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos aumentó un 0,4% en mayo con respecto al mes anterior, debido sobre todo al encarecimiento del 4,9% de la gasolina y a la aparición de efectos de segunda ronda provocados por el alza del crudo, anunció el Departamento de Trabajo norteamericano.
En términos interanuales, los precios aumentaron un 5,2% en mayo, por encima del 3,4% del conjunto de 2005. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, aumentó un 3,1%, por encima del 2,2% registrado en 2005.
El resultado de mayo en términos mensuales muestra un entorno de presión inflacionista cada vez más generalizado, aunque dos décimas inferior al 0,6% de abril. El encarecimiento del crudo y los efectos estacionales han hecho que el precio de la gasolina acumule un aumento interanual 69,4% y que el galón (3,8 litros) supere los tres dólares.
La inflación subyacente aumentó un 0,3% durante el mes, por encima de lo esperado, lo que da muestras de los efectos de segunda ronda asociados al alza de crudo. Este incremento puede contribuir a que la Reserva Federal (Fed) se decida en su próxima reunión a aplicar una nueva subida de tipos, por encima del 5%.
El aumento de la inflación se produce en un momento de fuerte crecimiento de la economía estadounidense que, pese a ser inferior al previsto, alcanzó el 5,3% en el primer trimestre y consolidó la capacidad del país de recuperarse de los estragos del huracán 'Katrina'.
Mientras, según publica también el Departamento de Trabajo norteamericano, los ingresos medios semanales se redujeron en mayo un 0,7% con respecto a abril. Este descenso coincide con una caída del 0,3% en la media de horas de trabajo semanal.
El aumento del 0,4% del IPC vino acompañado de un encarecimiento del 2,4% en los costes de la energía, 1,5 puntos inferior al registrado en el mes anterior, pero 1,1 puntos más que en marzo. En términos interanuales, la energía se ha encarecido un 30,8% en los últimos doce meses, casi el doble del 17,1% registrado en 2005.
El precio de los alimentos aumentó un 0,2%, a pesar de que se produjeron abaratamientos en algunas de las rúbricas. Los precios de los alquileres aumentaron un 0,6% en mayo, lo que supone la mayor subida desde agosto de 1990.
El precio de la ropa aumentó un 0,2%, en menor medida que en los meses anteriores, a pesar de que otras rúbricas, como las tarifas aéreas, se encarecieron hasta un 2,6% debido a los altos precios del combustible.
PREVISIBLES SUBIDAS DE TIPOS.
El entorno actual consolida la posición mantenida por el gobernador de la Reserva Federal, Ben Bernanke, acerca de la conveniencia de una nueva subida de tipos que permita contener la inflación en un momento de fuerte crecimiento.
El pasado 10 de mayo la Fed situó los tipos en el 5%, el nivel más alto en los últimos cinco años, y la expectativa de una nueva subida, la decimoséptima consecutiva, provocó fuertes caídas en los mercados globales.
Desde que Bernanke evocara un posible nuevo aumento de tipos el 5 de junio, los mercados han acumulado pérdidas y el dólar se ha fortalecido. La Fed celebrará su próximas reunión entre el 28 y el 29 de junio.
Tras el dato de la inflación, el euro se cambiaba a 1,2567 dólares, por debajo de los 1,2588 dólares marcados poco antes de la publicación del IPC. En ese momento, el dólar se debilitaba frente a la libra y al yen.