Archivo - Un mostrador de facturación de Iberia en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, a 2 de marzo de 2026, en Madrid (España). - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
Iberia registró un beneficio de explotación de 978 millones de euros entre enero y septiembre, un 9% menos con respecto a lo 1.074 millones de euros del mismo periodo de un año antes, afectada por el encarecimiento del combustible y las disrupciones operativas.
Tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo, la firma aérea reasignó la capacidad con destinos previamente en la región asiática a Japón, Latinoamérica, el Atlántico Norte y las islas españolas, según el reciente informe de resultados de su matriz IAG.
En los primeros nueve meses, la capacidad de la española, medida en asientos-kilómetro ofertados (AKO), creció un 2,4%, además de transportar a un total de 18,7 millones de pasajeros, una cifra que se mantuvo plana con respecto al año pasado, mientras que la ocupación fue del 88,3%, es decir, apenas 0,3% puntos menos.
En cuanto a los meses de verano, el beneficio operativo de Iberia cayó un 11,3% en el tercer trimestre, hasta los 452 millones de euros, con un margen de explotación del 19,6%, aunque ingresó 2.299, lo que supone un aumento del 7% frente al periodo estival de 2025.
A la hora de valorar estas cifras, su presidente y consejero delegado, Marco Sansavini, en un mensaje en Linkedin, ha destacado que IAG e Iberia han logrado mitigar parte del impacto negativo del aumento del fuel gracias a su política de coberturas, al buen comportamiento de los ingresos, a las medidas de transformación para la eficiencia del Plan de Vuelo 2030 y al esfuerzo para contener los costes.
"En la complicada coyuntura actual, para nosotros es especialmente importante haber podido mantener, gracias a estos resultados, las inversiones que nos permiten avanzar en la mejora de la experiencia de nuestros clientes, así como seguir generando oportunidades de desarrollo para nuestras personas", ha valorado, además.
Así, ha enumerado una serie de avances en los últimos meses, destacando la incorporación de nuevos aviones a la flota, la apertura de la sala Premium Emerald en la T4 del aeropuerto de Madrid-Barajas --con una acogida "excelente"-- y la instalación progresiva del wifi Starlink en todos los aviones, una ventaja que estará disponible en gran parte de la flota de Iberia en abril de 2027.
DESCENSO DEL 17% DEL BENEFICIO EN VUELING
En cuanto a Vueling, otra aerolínea española de IAG, registró un beneficio de explotación de 303 millones de euros de beneficio hasta septiembre, un 17,4% menos que en 2025, afectada por el aumento de competencia sobre todo en las rutas europeas de corto radio y en las rutas del Atlántico Norte desde Dublín, al igual que su compañera Aer Lingus.
Su capacidad en los nueve primeros meses descendió un 1,7%, en tanto que el número de pasajeros transportados fue de 29,3 millones (+0,3%), junto con un factor de ocupación del 91,9%, 1,4 puntos porcentuales más.
Actualmente, la aerolínea sufre un retraso de las primeras entregas de los aviones Boeing 737, que se preveían para finales de 2026, enmarcadas en su plan de transición de flota al sustituir sus actuales Airbus por los del fabricante estadounidense.
En cuanto a las otras firmas de IAG, British Airways y Aer Lingus también sufrieron sendos descensos de beneficio durante el periodo acumulado. La primera ganó 1.493 millones de libras (1.788 millones de euros), un 8,8% menos, y la segunda se anotó menos de la mitad que el año anterior, con 108 millones de euros.
Por último, el crecimiento del 17,7% del beneficio de explotación de IAG Loyalty, hasta los 391 millones de libras (468 millones de euros), reflejó el crecimiento del negocio de fidelización, incluido el aumento de las colaboraciones con socios no aéreos, mientras que el negocio de vacaciones registró un descenso con respecto a los primeros nueve meses de 2025, debido principalmente al impacto del conflicto en Oriente Próximo.