BRUSELAS, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Agricultura irlandés, Simon Conveney, ha defendido que la UE debe dar "una respuesta colectiva" al "escándalo" de la carne de caballo detectada en productos congelados etiquetados como carne de vacuno por tratarse de un problema que ha adquirido ya una dimensión europea.
"Necesitamos una respuesta colectiva de la Unión Europea para garantizar que introducimos los sistemas para garantizar que esto no vuelve a ocurrir", ha explicado el ministro en declaraciones a la prensa a su llegada a la reunión informal convocada por la Presidencia irlandesa para discutir el caso con los países más afectados (Polonia, Luxemburgo, Francia, Reino Unido, Suecia, Rumanía, Países Bajos y la propia Irlanda) y la Comisión Europea.
El ministro ha recordado que fueron las autoridades sanitarias irlandesas las que descubrieron el pasado 15 de enero por primera vez en el país "gran cantidad de contenido de carne de caballo" en hamburguesas procesadas, aunque no advirtieron del problema porque no había riesgo sanitario. Desde entonces "ha quedado muy claro de que esto se ha convertido en una cuestión que afecta a toda Europa" y "ahora que sabemos que es un problema europeo, necesitamos una solución europea", ha insistido.
"Lo que está ocurriendo aquí es fraude en la cadena alimentaria, donde gente está vendiendo carne de caballo barata como vacuno. Esto es algo que tenemos que sacar de la cadena alimentaria y establecer controles para garantizar que no vuelve a ocurrir", ha explicado.
"Necesitamos establecer quién es el responsable, cómo ha ocurrido y quién ha estado suministrando carne de caballo como producto de vacuno. Esto requiere una respuesta colectiva de la Unión Europea y de la Comisión Euorpea", ha recalcado, insistiendo en que es "totalmente inaceptable" para el consumidor y para la integridad de la cadena alimentaria en la UE.
"Sospecho que tendremos una propuesta de la Comisión después de la reunión de esta tarde, que implicará tomar una acción más proactiva como resultado de los hechos que sabemos hoy", ha explicado.
El ministro ha confiado en la Comisión Europea presente un informe sobre el etiquetado de alimentos procesados tras recordar que la precisión del país de origen en el etiquetado de productos de vacuno ya existe pero no para los productos de carne transformada por norma comunitaria y también ha confiado en que habrá "pruebas de ADN en toda Europa en el futuro", aunque ha insistido en que le compete a la Comisión "presentar las propuestas".
En todo caso, Conveney ha recordado que un número de países ha iniciado investigaciones nacionales para determinar que ha ocurrido y en que hay que "abordar el fraude" ahora y darle una respuesta a nivel europeo. "Ya hay regulaciones en su sitio que deberían haber garantizado que esto no hubiera pasado. Claramente hay gente que está violando las normas. Han estado etiquetando productos de manera fraudulenta", ha recalcado, dado que la legislación comunitaria ya obliga a precisar el tipo de carne animal.
"Necesitamos cumplir la legislación existente y más pruebas. Personalmente creo que necesitamos utilizar ahora pruebas de ADN en la cadena alimentaria para garantizar que los consumidores pueden tener confianza", ha explicado, admitiendo que Irlanda las ha introducido "recientemente".
El ministro ha insistido en que Irlanda no alertó en un primer momento al sistema de alerta temprana el pasado 15 de enero del problema porque "no hay una cuestión de riesgo sanitario por el momento" sino de "fraude de etiquetado". "La carne de caballo es perfectamente saludable para comer mientras se sacrifique de forma adecuada y legal", ha recordado.
Aunque no se han detectado medicamentos para caballo en las pruebas realizadas hasta la fecha en Irlanda a los productos sometidos a control, el ministro ha admitido que quedan muchas pruebas por delante y que si se detectan habrá que "responder a esto apropiadamente".