COPENHAGUE, 13 Dic. (EUROPA PRESS) -
El presidente de turno de la UE y primer ministro danés, Anders
Fogh Rasmussen, anunció hoy que los Quince han fijado como fecha
diciembre de 2004 para decidir si Turquía cumple los criterios
políticos y económicos para empezar sus negociaciones de adhesión a
la UE.
Si es así, las negociaciones comenzarán "lo más pronto posible".
La decisión se tomará en el Consejo Europeo de diciembre de 2004,
sobre la base de un informe y una recomendación de la Comisión
Europea.
Además, Rasmussen anunció que la UE "tiene intención de reforzar
sus relaciones con Turquía", en materia de unión aduanera, relaciones
comerciales y ayudas de preadhesión. Los Quince adoptaron esta
decisión durante una cena de trabajo, al inicio del Consejo Europeo
de Copenhague, en el que la UE decretará su ampliación a 10 nuevos
países.
Turquía llevaba meses reclamando que en esta cita se le diera una
fecha de inicio de negociaciones y hoy emprendió contactos
diplomáticos para intentar que, aún después de una evaluación sobre
su situación política, la fecha definitiva se le facilitase antes del
1 de mayo de 2004, cuando entrarán en la UE los 10 futuros socios,
para no complicar más la decisión.
Rasmussen dejó hoy claro que Turquía podrá obtener una fecha sólo
si cumple los criterios políticos y así lo decide el Consejo Europeo.
En este sentido, valoró los esfuerzos de reforma democrática
emprendidos por el Gobierno de Ankara y los calificó de "gran paso"
hacia el objetivo de cumplir los criterios políticos necesarios.
Además, precisó que la posición de la UE no coincide con la
propuesta francoalemana, que proponía evaluar la situación en
diciembre de 2004, pero empezar las negociaciones en julio de 2005.
La decisión adoptada finalmente va en la línea defendida por España,
Italia y Reino Unido, iniciar las conversaciones tan pronto como se
constate el cumplimiento de los criterios políticos.
En este sentido, la ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio,
declaraba esta tarde, antes de que los Quince adoptaran la decisión,
que el año 2004 parece un plazo razonable para que Turquía cumpla los
requisitos democráticos, algo que no se logrará en 15 días.
Según su calendario, si la Comisión presenta un estado de la
cuestión en noviembre, el Consejo Europeo de diciembre podría dar luz
verde al inicio de las negociaciones si el informe fuera favorable.
Para el Gobierno español, la idea francoalemana de esperar seis meses
"no tiene demasiado sentido". La fecha de diciembre de 2004 da
tiempo a que la UE lleve a término su reforma institucional y su
calendario de ampliación a 10 nuevos socios, incluyendo las
elecciones al Parlamento Europeo en junio y el nombramiento de una
nueva Comisión en otoño.
Sin embargo, Francia defendió su propuesta como la más
equilibrada, durante el debate, el presidente francés, Jacques
Chirac, mostró su malestar por la intensa campaña de presión
emprendida por Ankara en los últimos meses para lograr una fecha, y
llegó a decir que para entrar en la UE, además de aplicar el Derecho
comunitario, "hay que ser educado", según fuentes diplomáticas.
Tras meses de campaña desde Ankara y Washington, fuentes
diplomáticas europeas admitieron hoy que esta es una de las
decisiones más difíciles que ha tenido que tomar la UE, porque le ha
obligado a abrir un debate sobre sus fronteras y sobre el modelo de
Unión, cohesionada o dispersa, hacia el que camina el club europeo.
Además, la cuestión turca pone en evidencia el interés estratégico
de la UE en relacionarse con el mundo islámico, sin que por ello se
vea obligada a flexibilizar los criterios de Copenhague, que implican
el Estado de derecho.
Los asistentes a la reunión subrayaron la necesidad de gestionar
adecuadamente esta crisis, puesto que un error podría arrastrar
problemas de ratificación del futuro Tratado de Roma de 2004 - que
nacerá fruto de la Convención puesta en marcha -- en países como
Francia y Alemania.
El debate entre los Quince se alimentó especialmente con la
presencia del presidente de la Convención para el Futuro de Europa,
Valery Giscard D´Estaing, que en noviembre pasado convulsionó la
escena europea al decir que si Turquía entraba en la UE ésta se
desintegraría.
A pesar del poco éxito de sus intenciones, Giscard se ratificó hoy
en sus palabras y apuntó que las fronteras de la UE son "culturales".
Afirmó que para reflexionar sobre las fronteras de la Unión sólo
basta con "abrir un libro de escuela sobre Europa" o leer "una guía
de turismo".
En su opinión, "la identidad europea existe" como lo demuestra que
algún día "habrá algún estado musulmán de los Balcanes que tendrá
vocación de formar parte geográficamente a la zona europea".
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13-Dic-2002 08:49:12
(EUROPA PRESS)
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