Archivo - El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, durante una sesión de control al Gobierno, en el Congreso de los Diputados, a 25 de febrero de 202, en Madrid (España). - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
MADRID, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -
El PP aprovechará la sesión de control al Gobierno de la próxima semana en el Congreso para preguntar al ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, si piensa dimitir tras conocerse el último informe de la Guardia Civil sobre la tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba) en la que fallecieron 46 personas.
El informe de la benemérita presentado al Tribunal de Instancia de Montoro (Córdoba) confirmó la rotura de la vía que provocó el fatal desenlace 22 horas antes del descarrilamiento del tren Iryo, que en segundos colisionó con un tren Alvia que iba en la vía contigua, causando además del fallecimiento de 46 personas más de 120 heridos.
En este escenario, el PP pedirá explicaciones a Óscar Puente y el diputado Eduardo Carazo le preguntará directamente "cuándo piensa asumir su responsabilidad y dimitir", según consta en el borrador de preguntas, mociones e interpelaciones del próximo Pleno al que ha accedido Europa Press.
"¿HA CUMPLIDO SUS OBLIGACIONES?"
Además de esa pregunta, el diputado Elías Bendodo preguntará a Puente si cree que ha cumplido sus obligaciones como ministro de Transportes, mientras que la diputada Miriam Guardiola se dirigirá al responsable de Transportes para preguntar si los españoles tienen un servicio ferroviario "a la altura de los impuestos que pagan".
Además de estas preguntas orales, el PP también defenderá una iniciativa en la sesión plenaria con la que pide habilitar, con carácter provisional y excepcional, un puente aéreo con precio tasado para garantizar una alternativa viable y asequible de conexión con Málaga por la interrupción de la alta velocidad entre Madrid y la provincia andaluza.
Por último, Vox también llevará al Pleno una moción consecuencia de interpelación en la que insiste en pedir el "cese inmediato" del ministro de Transportes, Óscar Puente, por su "incapacidad para garantizar la seguridad de la infraestructura ferroviaria, su falta de reacción ante deficiencias previamente señaladas y el "grave deterioro" de la confianza de los usuarios".