CEAR pide a UE un sistema común de asilo para la reubicación de refugiados

Publicado 27/05/2015 19:35:49CET

MADRID, 27 May. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) valora como "un paso cualitativo" y "valiente" que la UE haya planteado la reubicación de 40.000 refugiados y considera que la cifra que se asigna a España --algo más de 5.800 refugiados-- es "claramente asumible en dos años".

Así lo ha explicado a Europa Press la secretaria general de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Estrella Galán, que ha explicado la necesidad de que exista un sistema común de asilo para todos los países de la UE con el objetivo de que esta reubicación sea efectiva.

En este sentido, ha explicado que si el sistema de asilo es diferente en cada país, los refugiados tenderán a viajar a aquellos con las mejores condiciones de acogida. Según ha precisado, el sistema común de asilo lleva planteándose desde hace mucho tiempo desde CEAR.

Por otro lado, Galán ha rechazado el argumento del "efecto llamada" utilizado por el ministro de Exteriores, Jorge Fernández Díaz, para aclarar que lo que se produce en realidad es "un efecto necesidad" ante "la huída de personas cuando hay un conflicto y necesitan buscar protección en un país seguro".

CEAR lanzó recientemente una campaña que bajo la etiqueta #UErfanos, exige a la Unión Europea una respuesta global y realista a la crisis en el Mediterráneo, que pase por una misión de rescate y salvamento pero contemple también medidas de acogida "para el día después" ajustadas a la capacidad de los Estados miembros.

Entre las medidas que reivindica, destaca la puesta en marcha de vías legales y seguras que permitan el acceso a territorio europeo de estas personas; que se garantice el asilo en las embajadas; que se flexibilice la concesión de visados humanitarios y se quiten trabas al tránsito de refugiados por suelo común.

La lista de propuestas pasa asimismo por "condenar la externalización de fronteras", es decir, evitar Planes África que impliquen colaborar con dictaduras o países donde no se respetan los derechos humanos y dejar de poner en manos de los países de tránsito el control de los flujos migratorios, porque no garantizan la seguridad e integridad de los desplazados.