DUBAI, 13 Abr. (Reuters/EP) -
La ONG Human Rights Watch declaró que el fiscal general de Bahréin debería investigar la muerte de tres personas mientras permanecían arrestados y denunciar a los responsables de las posibles torturas, del trato vejatorio o la negación de tratamiento médico sufrido por los detenidos.
La organización también pidió al Gobierno del país que informe sobre el paradero de los detenidos, les permita contactar con sus familias y abran los centros de detención para inspecciones independientes.
El principal grupo opositor chií, Wefaq, denunció que 430 personas han sido detenidas y no tienen ningún contacto con su familia desde que comenzaron las revueltas el 14 de febrero.
El subdirector para Oriente Próximo de HRW, Joe Stork, denunció que "es escandaloso y cruel que las personas acaben en centros de detención y sus familias no sepan nada de ellos hasta que aparecen sus cuerpos con señales de abusos". "Las autoridades necesitan explicar por qué está ocurriendo esto, detenerlo y llevar ante la justicia a los responsables", añadió.
La ONG aseguró en un comunicado que pudo ver el cuerpo de uno de estos tres detenidos, Ali Isa Ibrahim Saqer, con señales "horribles de abusos". Saqer acudió a la Policía después de que las fuerzas de seguridad amenazasen con detener a sus familiares si no se presentaba en sus dependencias para ser interrogado por intentar atropellar a un agente.
El 9 de abril el Ministerio de Interior informó de que el detenido había muerto después de que Saqer "hubiera generado un caos" en un centro de detención, "lo que llevó a las fuerzas de seguridad a controlar la situación".
El domingo, el Ministerio anunció que abriría una investigación contra el presidente del Centro de Bahréin para los Derechos Humanos, Nabeel Rajab, acusado de publicar en su Twitter "una imagen manipulada de Alí Isa Saqer."
"Nosotros vimos el cuerpo de Saqer antes de su entierro, y su aspecto era exactamente igual al que muestra la foto publicada por Nabeel Rajab", aseguró Stork. "Es una señal de lo mal que están las cosas en Bahréin cuando las autoridades investigan a los activistas de Derechos Humanos por exponer lo que le pasó a Saqer en vez de investigar a los responsables de su violenta muerte", denunció.
MUERTE POR "ENFERMEDAD"
En el segundo de los casos, la Policía arrestó el 3 de abril al ex parlamentario de Wefaq Zakaria Rashid Hassan al Asherri, en la localidad de Dair. Al Asherri escribía en un blog críticas contra las políticas del Gobierno.
El Ministerio del Interior informó el 9 de abril de que el ex diputado había muerto bajo custodia por las complicaciones de una anemia de células falciforme, una enfermedad que impide el traslado normal de oxígeno a través de los glóbulos rojos. El hermano de Al Asherri, Alí, confirmó a HRW que su hermano sí que tenía esa enfermedad, pero que nunca había padecido ninguna dolencia relacionada.
En la tercera muerte, el Gobierno anunció el 3 de abril que Hassan Jassim Mohamed Maki había muerto bajo custodia por la misma enfermedad que Al Asherri.
"Las autoridades bahreiníes han detenido a cientos de personas y han rechazado proporcionar cualquier información sobre su paradero o sobre su estado", denunció Stork, que añadió que los arrestados están bajo un alto riesgo de tortura.
Bahréin se encuentra en estado de emergencia desde el 15 de marzo, por el que las autoridades tienen amplios poderes para arrestar, se permite la censura y se prohíbe la libertad de movimiento y asociación, en un intento por acabar con las protestas que han provocado una crisis en el país. "Los estados de emergencia no deberían usarse para cubrir la brutalidad", denunció Stork.