Actualizado 02/04/2012 20:50 CET

El presidente del CICR viaja a Siria para negociar un alto el fuego y ampliar las operaciones humanitarias

GINEBRA, 2 Abr. (Reuters/EP) -

El presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Jakob Kellenberger, está viajando este mismo lunes hacia Damasco para reunirse con las autoridades del régimen del presidente Bashar al Assad para negociar un posible alto el fuego y la ampliación de las operaciones de ayuda humanitaria, ha informado el CICR en un comunicado.

En concreto, Kellenberger se reunirá en los dos próximos días con los ministros del Interior, Mohamed Ibrahim al Shaar; Asuntos Exteriores, Walid Moallem; y Sanidad, Wael al Halki, y solicitará para el CICR acceso a todos los detenidos.

El máximo responsable del organismo humanitario visitará algunas de las zonas más afectadas por la violencia y defenderá la fórmula del alto el fuego de dos horas diarias para permitir la evacuación de civiles y heridos y llevar suministros indispensables para la población.

"Estoy decidido a ver cómo el CICR y la Media Luna Roja Árabe Siria incrementan su presencial, el alcance y el ámbito de sus actividades para afrontar las necesidades de la población vulnerable", ha señalado. "Esta será una de las cuestiones clave de mis conversaciones con las autoridades sirias", ha apostillado.

Kellenberger se ha referido expresamente a la cuestión de los presos. "Plantearé el asunto del acceso a todos los lugares de detención. Para nosotros es una prioridad visitar a las personas que han sido detenidas. También proseguiré el debate sobre las medidas prácticas para aplicar nuestra iniciativa de un cese de los enfrentamientos durante dos horas cada día. Cuando arrecian los enfrentamientos es esencial que haya una pausa diaria en las hostilidades para poder evacuar a las personas heridas y prestar ayuda", ha argumentado.

El CICR es el único organismo humanitario internacional que tiene a sus trabajadores sobre el terreno en Siria, ya que las agencias de la ONU apenas cuentan ya con presencia en el país.

Esta será la tercera visita del presidente del CICR a Siria desde junio de 2011. La visita del pasado mes de septiembre sirvió para que el régimen de Al Assad abriera las cárceles a visitas del CICR, pero desde entonces estas misiones están paralizadas y el organismo insiste en las condiciones estándar para ellas: entrevistas con los presos en privado y seguimiento de los casos en posteriores visitas.

Más de 18.000 personas han sido detenidas hasta el 15 de febrero en relación con las protestas, según investigaciones de la ONU que acusa a las autoridades de ordenar crímenes contra la Humanidad, incluidos asesinatos.