MADRID 7 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Instituto de Política Familiar (IPF) denuncia en la sede de la ONU, en Nueva York, que en la actualidad las mujeres no discriminadas en el trabajo por el hecho de ser mujeres sino por ser madres. Por ello, insta a los gobiernos a tomar medidas para lograr armonizar la legislación y la organización del trabajo con los derechos de las madres trabajadoras, "implementando así una perspectiva de familia en las relaciones laborales".
"Tenía un puesto directivo en una multinacional y la empresa estaba contenta con mi rendimiento, pero comuniqué mi embarazo y ni siquiera hubo intentos de que me fuera; simplemente me dijeron que me despedían por estar embarazada", ha sido el testimonio de la Directora del IPF en Valencia y organizadora de la conferencia titulada 'Combatir la discriminación maternal: un nuevo reto para el siglo XXI.
Esta organización señala que si bien la mujer ha logrado abrirse paso en un mundo "preeminentemente masculino", buscando el reconocimiento de sus derechos sociales, laborales y políticos, eso ha conllevado en "numerosas ocasiones renuncias que se circunscriben fundamentalmente en el personal y familiar, provocando a menudo que los hogares quedaran desiertos y las madres no pudieran dedicar el tiempo deseado sus hijos".
Desde el IPF indican que, a su vez, esta situación ha empujado a muchas madres a tener menos hijos de los que hubieran querido y recuerdan los datos del CIS que señalan que el deseo de las españolas es tener 2,7 hijos de media, mientras que la tasa de natalidad es de 1,3 hijos. "Sin duda, una de las causas más relevantes es la dificultad para mantener el trabajo y la vida familiar, sobre todo por parte de las mujeres", ha indicado la responsable de la Red Europea de esta organización, Lola Velarde.