Publicado 10/07/2020 11:47:51 +02:00CET

Cvirus.- El 60% de las personas con discapacidad pueden perder su empleo tras la crisis del COVID-19, según un estudio

Imagen de archivo de un empleado beneficiario de Inserta Empleo de la Fundación ONCE.
Imagen de archivo de un empleado beneficiario de Inserta Empleo de la Fundación ONCE. - INSERTA EMPLEO - Archivo

"Ya estábamos en desventaja antes de que el virus trastocara el mundo", afirma la secretaria general de Inserta Empleo

MADRID, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

En torno al 60% de las personas con discapacidad que se encuentran trabajando en la actualidad podrían perder su empleo como consecuencia de la crisis sanitaria y social derivada de la pandemia del COVID-19 y la temporalidad de sus contratos.

Así se desprende del estudio realizado por Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo (Odismet) 'Efectos y consecuencias de la Covid-19 entre las personas con discapacidad', presentado este viernes por la Fundación ONCE, a través de su entidad Inserta Empleo.

Luis Enrique Quifez ha expuesto los principales datos de la investigación, para cuya realización se ha remitido una encuesta 'online' a más de 14.000 personas usuarias de la base de datos de Inserta Empleo, y en redes sociales. Se han obtenido un total de 1.460 respuestas entre el 6 y el 25 de mayo.

Respecto a la situación laboral, el 27% de los encuestados se encontraban ocupados, el 53% desempleados y el 18% inactivos cuando se realizó la consulta. Además, el 66% de los que estaban trabajando lo hacían con un contrato temporal, y el 61% de ellos llevaba menos de un año en la empresa.

En este sentido, el 42% de las empresas en las que trabajan han aplicado un ERTE; un 17% ha optado por el teletrabajo y un 12% han incluido reducción de jornada. Un 2% de las compañías ha considerado el despido de trabajadores. Así, el informe indica que 37% de los encuestados se ha visto afectados por un ERTE y un 14% ha pasado a la modalidad de teletrabajo.

En relación con las personas desempleadas, un 47% afirma llevar ya tiempo en situación y un 12% dice haber perdido su trabajo a raíz de la crisis de la COVID-19.

Asimismo, la investigación destaca que el análisis de sus puestos de trabajo anteriores a la situación de desempleo revela un empleo incierto y oscilante, el 65,4% tenía un contrato temporal y el 58% llevaba en la empresa menos de un año.

Respecto al emprendimiento laboral, se identifica un pequeño grupo de emprendedores, principalmente con negocios jóvenes (el 67% tienen una trayectoria inferior a 3 años). En este caso, el 28% han recurrido al ERTE como medida ante la inactividad y el 14% ha aplicado el teletrabajo.

Asimismo, un 37% de los consultados afirma no disponer de ningún tipo de prestación. "Si tenemos en cuenta que hay un 53% de desempleados, nos encontramos ante un importante segmento que no está recibiendo ningún tipo de ingreso", avisan los autores.

PERSPECTIVAS DE FUTURO

Respecto a las perspectivas laborales de futuro, el informe indica que en torno al 47% considera que le resultará muy complejo encontrar un empleo.

De este modo, ante la falta de ingresos, un 23% indica que tendrá que privarse de ciertos servicios y actividades de ocio, un 22% señala que no podrá hacer frente a créditos e hipotecas y otro 10% refiere que no podrá pagar suministros básicos. Así, un 60% considera que se tardará más de un año en volver a la normalidad, incluso, un 5% apunta que nunca se recuperará.

En este contexto, el estudio señala que el 79% de los encuestados opina que la formación es herramienta relevante para afrontar el futuro socioeconómico al que aboca la COVID-19, y un 28% de ellos afirma haber dedicado su tiempo de confinamiento en formación.

Sobre las materias en las que consideran que sería adecuado formarse, destacan Informática, administración, idiomas, salud, seguridad, prevención, hostelería y electromecánica.

DISCAPACIDAD Y COVID-19

Según los datos del estudio, el 5% de los encuestados afirma haberse visto afectado por el virus; un 8% asegura no saber si ha pasado la enfermedad. La investigación concluye que el impacto entre la población con discapacidad se eleva hasta el 13%.

En relación con las medidas aplicadas para evitar el contagio, el 98% apunta lavarse las manos con frecuencia y mantener la distancia de seguridad y el 87% señala el uso de la mascarilla. Un 16% afirma no haber respetado el confinamiento, saliendo de casa para actividades más allá de las necesarias.

Las conclusiones de esta investigación apuntan que el 34% de los encuestados ha visto empeorada su salud física durante el confinamiento, un dato que se eleva hasta el 50% en el caso de la salud psíquica. De este modo, el 34% sostiene que ha consumido ansiolíticos o antidepresivos en este periodo.

Respecto a la atención sanitaria, en un 58% de los casos, las personas con discapacidad han visto sus citas y revisiones médicas anuladas o aplazadas. Sin embargo, el acceso a fármacos se ha garantizado a través de la atención telefónica y las recetas electrónicas.

Por otra parte, el informe revela que el 36% de las personas con discapacidad consultadas vive en hogares de menos de 76 metros cuadrados, con una media de 3,1 personas por hogar. Hasta un 13% afirma recibir menos de 500 euros mensuales por hogar.

Durante la presentación del estudio, la secretaria general de Inserta Empleo, Virginia Carcedo, ha afirmado que la realidad de las personas con discapacidad "se ha convertido en diferente" por la pandemia. "Ya estábamos en desventaja antes de que el virus trastocara el mundo", ha declarado, para después añadir que "solo una de cada cuatro personas con discapacidad tenían empleo".

Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE, Alberto Durán, ha avisado de que el colectivo de las personas con discapacidad es de "los últimos en acceder al ejercicio de muchos de sus derechos básicos".

"Son los primeros en verse expulsados cuando situaciones de mayor crisis se producen. Son los primeros que sufren en sus carnes esa situación", ha subrayado Durán, al tiempo que ha destacado que, cuando la situación se recupera, "son los últimos también en aprovecharse de esa mejora".

En su intervención, el presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), Luis Cayo Pérez Bueno, ha puesto de relieve que los resultados de este estudio ofrecen "una imagen sombría, es una zona o región de devastación". "No es una realidad halagüeña", ha remarcado.

Finalmente, el director general de Políticas de Discapacidad del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, Jesús Celada, ha felicitado a los autores del informe por ser "un referente" en el ámbito de la discapacidad.

Para leer más