FAO.- Zapatero anuncia 500 millones hasta 2012 para paliar la crisis alimentaria y una conferencia en España

Actualizado 03/06/2008 18:53:59 CET

Critica que algunos países de la OCDE hayan disminuido la ayuda al desarrollo y promete que España la aumentará

ROMA, 3 Jun. (De la enviada especial de EUROPA PRESS, Leyre Guijo) -

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció hoy que España destinará 500 millones de euros hasta 2012 a distintas iniciativas y programas para paliar la crisis alimentaria mundial, al tiempo que propuso la celebración el próximo otoño en territorio español de una conferencia de seguimiento de la que se está celebrando estos días organizada por la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con el fin de elaborar una 'Carta de Derechos de la seguridad alimentaria".

Tanto en su intervención ante el plenario de la Conferencia de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial como en la posterior rueda de prensa, Zapatero insistió en que la crisis alimentaria es uno de "los más grandes problemas que tiene la sociedad en su conjunto". La subida de los precios de los alimentos "genera una expectativa de más hambre y pobreza puesto que muchas personas no pueden pagar los precios".

Según el presidente del Gobierno, la conferencia "debe ser el arranque de la movilización mundial para luchar contra esta crisis alimentaria que nos amenaza a todos" e incidió en que "el mundo tiene elementos suficientes y desarrollo económico suficiente" para superar la crisis y lograr un "reparto" más justo.

En España, aclaró, "estamos comprometidos como los que más" y prueba de ello es que fue uno de los primeros países en responder a la petición de fondos hecha por la ONU para abordar la crisis. Además, anunció, el Gobierno se dispone a destinar "500 millones de euros en los próximos casi cuatro años" para ayudar a hacer frente a la crisis alimentaria " a los países que más la sufren".

Entre las medidas que se financiarán con estos fondos figuran programas para mejorar la protección social de pequeños agricultores; programas específicos para menores de 5 años, que figuran entre los más afectados; y la creación de una "ventana específica" dentro de la aportación que España hace al Programa de la ONU para el Desarrollo (PNUD) destinada a la nutrición, la infancia y la seguridad alimentaria. A más largo plazo, se prevé una iniciativa para el desarrollo de las zonas rurales en América Latina y un programa de apoyo e intercambio científico-técnico agraria, pesquero y alimentario.

Por otra parte, el presidente propuso en su intervención la celebración en España de una "reunión de alto nivel" en otoño de seguimiento de la actual, en la que se puedan "evaluar las actuaciones" acordadas durante la conferencia de Roma y se apruebe una 'Carta de Derechos de la Seguridad Alimentaria'.

Según explicaron fuentes gubernamentales, el Gobierno español lleva trabajando desde hace tiempo con la FAO en la organización de esta conferencia y el objetivo es que en ella participen representantes de distintas organizaciones y organismos internacionales y regionales -Unión Europea, Unión Africana, Mercosur, ASEAN, CEDEAO...-- con el fin de lograr avances reales y no meras declaraciones.

MAYOR COMPROMISO DE LOS PAISES DESARROLLADOS

Precisamente éste es uno de los puntos en los que más insistió Zapatero en su discurso, reclamando un mayor compromiso de los países desarrollados y criticando abiertamente el que algunos países de la OCDE hayan disminuido su ayuda oficial al desarrollo en momentos en los que es necesario aumentarla. En este sentido, aseguró que España, aunque ahora tiene "dificultades económicas" la va a aumentar porque "los españoles saben lo importante que es evitar muertes".

Asimismo, Zapatero defendió la necesidad de "abordar la especulación que por diversas causas se está produciendo en los precios y la acumulación de cosechas" y consideró que "seguramente tiene mucho que ver con la crisis financiera en Estados Unidos y con la escalada de los precios del petróleo".

Detrás de todo ello, denunció, "hay un problema de fondo que es la necesidad de un mayor gobierno de las cosas que nos afectan a todos". De hecho, en su intervención subrayó que todo ello ha demostrado la "incapacidad de las instituciones internacionales de dar respuesta a los problemas serios".

En cuanto a los biocombustibles, consideró que estos tienen "un efecto limitado en esta escalada de los precios" y defendió que se mantenga "un debate abierto y permanente en esta materia".

Por otra parte, el presidente del Gobierno insistió en que se debe prestar atención especial a Africa, puesto que el continente podría alcanzar los 1.400 millones de habitantes para 2020 y esto supone "un riesgo" de cara a la lucha contra la pobreza y el hambre en este continente.

Además, se felicitó por el hecho de que la crisis haya "hecho que el mundo vuelva a mirar a la agricultura, que había quedado en un segundo plano" y animó a "volver a estimular la porducción agrícola y que los agricultores tengan condiciones de vida dignas en el ámbito rural".

También pidió que culmine con un acuerdo la Ronda de Doha. "No podemos fracasar", advirtió, incidiendo en que hay que "dar una oportunidad a todos los países que nho las tienen". En este sentido, reclamó "flexibilidad y que estemos a la altura de las circunstancias".