Haití.- La Guardia Civil contacta con sus efectivos desplegados en el país y constata que se encuentran en buen estado

Actualizado 13/01/2010 13:28:26 CET

MADRID, 13 Ene. (MADRID) -

La Guardia Civil ha conseguido contactar hace unas horas con sus efectivos desplegados en Haití y ha logrado constatar que todos los agentes se encuentran en buen estado después del terremoto de magnitud 7,3 grados en la escala Ricther que ha sacudido al país caribeño, informaron a Europa Press fuentes del Instituto Armado.

En torno a una cuarentena de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado entre policías y guardias civiles desempeñan labores en la zona en el marco de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (MINUSTAH). Según precisaron las fuentes consultadas, las consecuencias del seísmo, que podría haber causado centenares de víctimas, dificultan al máximo la posibilidad de establecer comunicaciones con la región.

De hecho estas mismas fuentes aseguraron que la Guardia Civil ha logrado contactar con sus efectivos por medio de un teléfono satélite prestado por uno de los miembros del contingente internacional desplegado en la zona. Asimismo, añadieron que algunos miembros del Instituto Armado han logrado ponerse en contacto con sus familiares para comunicarles que estaban a salvo y posteriormente han sido los propios familiares los que han informado a las autoridades españolas.

El terremoto ha provocado cortes en numerosas líneas telefónicas así como en los sistemas de luz, lo que hace imposible recargar los teléfonos móviles. Por ese motivo los aparatos que aun permanecen disponibles están siendo racionalizados al máximo por motivos de urgencia. En el momento en el que la Guardia Civil consiguió contactar con sus agentes aun era de noche en Haití.

Otras fuentes añadieron a Europa Press que todavía hay algunos miembros del Cuerpo Nacional de Policía que no han podido ser localizados, si bien avanzaron que no hay motivos para pensar que hayan podido sufrir algún tipo de daño en el seísmo.

España y Marruecos enviaron conjuntamente a finales de 2004 un Batallón de Infantería de Marina --con unos 200 españoles y 150 marroquíes-- al contingente militar de la MINUSTAH. Sin embargo este destacamento militar se retiró de la zona en abril de 2006 coincidiendo con la decisión del Gobierno español de aumentar el despligue de policías y guardias civiles.