El oso Balou, el último que se soltó en el Pirineo en 2006 y el único no emparentado con Pyros --el padre o abuelo del resto de osos--, fue hallado muerto el martes en Melles (Francia), ha confirmado a Europa Press el responsable técnico de Medio Ambiente del Conselh Generau d'Aran, Ivan Afonso.