La presión migratoria en Ceuta y Melilla se ha triplicado y empeorará en el verano

Actualizado 14/05/2014 12:25:10 CET

 

   BRUSELAS, 14 May. (EUROPA PRESS) -

   El número de inmigrantes irregulares detectados en las fronteras de Ceuta y Melilla durante los cuatro primeros meses de este año ascendió a 2.250, cifra que representa un aumento del 208% respecto al mismo periodo del año anterior, según los datos difundidos este miércoles por la Agencia Europea de Control de Fronteras (Frontex).

   En el conjunto de la UE, Frontex alerta de un "incremento drástico" de la presión migratoria, ya que el número de inmigrantes irregulares detectados durante el primer cuatrimestre de 2014 se ha triplicado respecto al año anterior, hasta alcanzar los 42.000. Se trata de la segunda cifra más alta de los últimos 7 años, sólo superada en 2011 por la primavera árabe, y que la Agencia atribuye a los conflictos y el deterioro de la situación en los países de origen, en particular en el Cuerno de África. La mayor subida se concentra en la ruta del Mediterráneo central entre Libia e Italia.

   "Teniendo en cuenta el incremento de llegadas durante los cuatro primeros meses, es fácil prever que en verano, cuando la situación mejorará para la navegación marítima, se incrementen el número de llegadas y por tanto se incrementen también las tragedias" porque los inmigrantes están utilizando barcas muy frágiles, ha avisado el director adjunto de Frontex, el español Gil Arias Fernández.

   En el caso de Ceuta y Melilla, Arias Fernández ha atribuido el fuerte aumento de la presión migratoria "al incremento de actividades por parte de las autoridades españolas y marroquíes en patrullas marítimas (conjuntas), pero sobre todo de las autoridades marroquíes para evitar las salidas desde sus costas y por consiguiente los inmigrantes han elegido el intentar sobrepasar las vallas como una alternativa".

   A su juicio, una operación de Frontex en las vallas de Ceuta y Melilla aportaría "poco valor añadido" ya que no podría realizar labores de detección temprana o salvamento, que sólo se llevan a cabo en las fronteras marítimas. Únicamente podría colaborar en la identificación de los inmigrantes, pero "las autoridades españolas nunca se han acercado a Frontex para pedir una operación conjunta allí".

   La Agencia de Control de Fronteras ya ayuda a España en tres operaciones en las que coordina medios europeos: Hera, entre las costas africanas y las islas Canarias; Índalo, en las costas de Levante y Andalucía; y Minerva, durante los meses del verano, cuando se produce la operación de paso del estrecho. En estas rutas, la presión migratoria durante los primeros meses de 2014 es "estable", aunque no ha decrecido respecto al año anterior.

   Para el caso de Ceuta y Melilla, el director adjunto de Frontex espera que la Comisión Europea proporcione a España la asistencia financiera que ha pedido.

SIRIOS Y ERITREOS PROCEDENTES DE LIBIA

   De acuerdo con los datos de Frontex, la mayoría de los inmigrantes irregulares detectados proceden de Siria y Eritrea y viajan a la UE desde Libia, donde la situación de seguridad sigue deteriorándose. Las entrevistas realizadas por la Agencia entre estos inmigrantes revelan que hay muchos más en Libia esperando salir hacia Italia en pequeñas barcas de pesca. También se ha detectado un incremento la presión migratoria en el mar Egeo.

   Frontex atribuye el aumento en la UE de inmigrantes procedentes de Eritrea al endurecimiento de la política migratoria introducida desde principios de año por Israel, que era el destino preferido para los eritreos. Por eso augura que en los próximos meses aumentará también el flujo de inmigrantes procedentes de Etiopía o Somalia.

REDUCCIÓN DEL PRESUPUESTO PARA FRONTEX

   Pese a este "drástico" incremento de la presión migratoria, el presupuesto para Frontex se reducirá este año de 100 a 89 millones de euros. De esta cantidad, 42 millones se destina a operaciones, mientras que 13,5 millones va al nuevo sistema de vigilancia de fronteras, Eurosur, que según ha admitido Arias Fernández todavía no ha servido para detectar a barcas con problemas como las que han naufragado esta semana entre Libia y Lampedusa.

   El recorte presupuestario se traducirá en "menos posibilidades de usar recursos humanos y también técnicos", ha dicho el director adjunto de Frontex. "Tendremos que reducir la escala de recursos en algunas operaciones para trasladarlos a otras operaciones donde hay una mayor necesidad de ayuda", ha explicado.

   A su juicio, para evitar nuevas tragedias migratorias, los Estados miembros deben "hacer más en la prevención de las salidas". "Esforzarse en acuerdos de cooperación con los países de origen, facilitándoles ayudas al desarrollo al objeto de mejorar la situación en esos países y que los inmigrantes no se vean obligados a huir para sobrevivir y también con los países costeros de los que parten los inmigrantes, sobre todo enfocando sus esfuerzos a desmantelar las redes de traficantes", ha defendido.