BILBAO, 25 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un grupo investigador de la UPV ha descubierto que los compuestos químicos que contaminan el agua pueden alterar el desarrollo sexual de los organismos acuáticos, dando lugar a seres hermafroditas con gametos masculinos y femeninos, según informaron sus responsables.
En marzo de 2004, un equipo de investigadores de la UPV que estudiaba el aparato reproductor de los mejillones encontró en la ría de Urdaibai una elevada proporción de mejillones hermafroditas, mucho más alta de lo que podría considerarse normal, lo que era algo "sorprendente".
Sin embargo, ese hallazgo no cogió de improviso a los científicos ya que las investigaciones que habían realizado en la década de los 90, ya habían probado que los contaminantes ambientales pueden influir en la reproducción de los organismos acuáticos.
El grupo 'Biología Celular en Toxicología Ambiental' que dirige la catedrática Miren P. Cajaraville dedujo que "numerosos compuestos químicos presentes en el agua influyen en el crecimiento, comportamiento, reproducción y función inmune de los organismos, debido a que interfieren con el sistema endocrino". Por esa razón, a dichos compuestos se los conoce como 'disruptores endocrinos'.
Los compuestos químicos son alquilfenoles, como son los derivados de detergentes y cosméticos de uso doméstico, pesticidas, plastificantes, derivados del petróleo y hormonas sintéticas. En ocasiones, influyen en los propios organismos y otras veces, sus consecuencias aparecen en la segunda o en la tercera generación.
ORGANISMOS BISEXUALES
Aquella proporción "infrecuente" de mejillones hermafroditas y las alteraciones encontradas en el desarrollo de sus gametos dieron pie al proyecto 'Derbiur', que finalizará en diciembre de 2008 y cuyo objetivo es "definir la posible presencia de disruptores endocrinos en Urdaibai" y "analizar las alteraciones que esas sustancias pueden provocar en los moluscos bivalvos (mejillones, ostras...) y en los peces".
Además, en esta ocasión también han logrado resultados significativos ya que, por un lado, han confirmado las alteraciones en el desarrollo de los gametos (las células masculinas o femeninas necesarias para la reproducción).
Por el otro, han detectado "una alta prevalencia de intersex en los peces (concretamente, en los corcones), en torno a la depuradora que procesa las aguas residuales de Gernika", indicaron. En concreto, un tercio de los corcones macho de esa zona tiene gametos femeninos.
LOS BIOMARCADORES
Para llegar a estas conclusiones, además de los análisis microscópicos, los investigadores de la UPV se han servido de distintos biomarcadores y han estudiado, entre otras cosas, los cambios en los niveles de vitelogenina de los peces, una proteína específica de las hembras que se utiliza como biomarcador de la feminización.
Por otro lado, han analizado cómo cambian los niveles de expresión del gen llamado aromatasa, que es el responsable de la síntesis de las hormonas estrogénicas (hormonas sexuales femeninas). Las enzimas que codifica ese gen son capaces de "convertir las hormonas masculinas en femeninas" y han hallado que los corcones intersex tienen una mayor expresividad del gen aromatasa que los corcones macho y hembra.
Además, en los análisis químicos realizados por el CID/CSIC de Barcelona se encontraron altos niveles de metabolitos de alquilfenoles en la vesícula de los corcones. Por tanto, "los alquilfenoles podrían ser los responsables de las alteraciones encontradas en los corcones", apuntaron.
Los resultados obtenidos por los investigadores de la UPV/EHU coinciden con los de las investigaciones que se están realizando a nivel internacional. Y, además, el CID/CSIC de Barcelona ha logrado resultados similares a los de Urdaibai en los peces del río Ebro.