"Cuestión de responsabilidad". Por Luis Martín Pindado, presidente de Unión Democrática de Pensionistas (UDP)

Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 5 septiembre 2008 13:48

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es un concepto empresarial relativamente reciente en nuestro país y aunque se está desarrollando rápidamente aún son pocas las compañías que le dan la importancia que merece. Las grandes empresas han ido creando últimamente sus departamentos de RSC, a los que van dotando de contenido poco a poco, si bien mucho más despacio de lo que las necesidades sociales de ciertos colectivos requieren. En muchos casos estos departamentos no son más que unas siglas en los distintos organigramas, carentes de contenido y de presupuesto, que justifican sobre el papel una demanda social que cada día crece más.

Todas las empresas desarrollan su actividad en un entorno social, y quien más quien menos intenta vender sus productos a personas que forman parte de esa sociedad. Las empresas que revierten parte de sus beneficios en la mejora de la sociedad están trabajando para mejorar la calidad de vida de las personas que la conforman, sus clientes, y eso es percibido por cada uno de nosotros, que cada vez lo tenemos más en cuenta a la hora de elegir entre las distintas opciones de compra.

En España hay más de 8.000.000 de jubilados. La pensión media está en 813 euros. Y hay casi tres millones de pensionistas que reciben menos de 530 euros al mes. Con este nivel de ingresos cualquier subida de precios de productos básicos supone una importante amenaza para millones de personas.

En 2008, cerca de 2.000.000 de pensionistas han perdido su derecho a la tarifa social de Telefónica, al incrementarse las pensiones mínimas hasta 528,55 euros. El abono social (una reducción del 30 por ciento de la cuota de alta de la línea telefónica y del 95 por ciento de la cuota mensual) ya no se puede aplicar (salvo en los supuestos de los 470.000 usuarios con pensiones no contributivas y los 420.000 del Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez (SOVI)), dando lugar a que numerosas personas que antes disfrutaban de ese servicio, se encuentren ahora con que Telefónica les deniega el mismo por no cumplir los requisitos (cobrar menos de 499 euros al mes).

Telefónica es una de las empresas más importantes del país, y el año pasado obtuvo beneficios mil millonarios. Para muchos ciudadanos, esta actitud de Telefónica empaña su imagen, dejando en segundo plano los magníficos proyectos sociales que emprende cada año desde su Fundación.

Del mismo modo, muchos pensionistas del país tienen vetado entrar en Internet y disfrutar de los beneficios que ofrece la red porque las tarifas de conexión y mantenimiento están fuera de sus posibilidades. Telefónica, Vodafone, Jazztel, Ono, etcétera, debieran tener en consideración este colectivo y ofrecer tarifas especiales. De este modo mejorarían su imagen de una manera más eficaz que cualquier campaña, a la vez que prestarían un importante servicio social.

También la subida de precios de la electricidad ha sobresaltado a muchos. El gobierno ha establecido una tarifa especial para las personas que tengan contratada muy poca potencia, que es el caso de muchos pensionistas, lo que es de agradecer. No obstante, muchos otros se verán afectados por esas subidas.

Todas las empresas deberían tener en cuenta su proyección social, pero especialmente aquellas que proporcionan a los ciudadanos los servicios y productos básicos, porque el Estado de Bienestar que disfrutamos no es asunto exclusivamente de las administraciones, y los ciudadanos no vamos a tolerar que se nos siga considerando únicamente como clientes.

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