'Los sectores tradicionales deben subirse al tren de las nuevas tecnologías'. Por Toni Mollá, de Naranjamanía

Toni Molla Naranjamania
Naranjamania
Europa Press Sociedad
Actualizado: jueves, 12 febrero 2009 18:40

Últimamente, la palabra "crisis" es la más utilizada a la hora de proferir las excusas de todo lo que sale mal en el ámbito empresarial. Sin embargo, algunos preferimos no dejarnos achantar por la situación general de dificultad económica. No podemos negar el hecho de que la crisis es una realidad, pero ¿por qué no ver en ella una oportunidad?.

Es por eso que desde Naranjamanía no hemos querido echar el freno, ni recortar ninguno de nuestros procesos, sólo actuar de una forma inteligente utilizando los recursos que tenemos al alcance. En este caso, Internet ha sido nuestra alternativa: hemos decidido prescindir de intermediarios y optar por la venta de naranjas y mandarinas online. Cualquier persona que pide su fruta a través de nuestra web (www.naranjamanía.com) la tiene en tan sólo 24 horas recién recolectada en su casa. Así garantizamos la máxima frescura y calidad a unos precios asequibles.

Tal ha sido nuestra apuesta, que este mismo año hemos renovado la web con numerosas novedades en cuanto al diseño, estructura y contenidos. Además, hemos instaurado un sistema pionero en la accesibilidad web para las personas sordas: Significa2 (www.significa2.com).

A través de Accedalia, empresa dedicada al diseño de webs accesibles, hemos decidido ser unos de los primeros en hacer nuestra página accesible al colectivo sordo. Se trata de introducir vídeos traducidos a LSE, de tal forma que estas personas (más de un millón en España), con serias dificultades para entender los textos que se presentan en Internet, puedan comprender nuestra actividad y, por qué no, convertirse también en nuestros clientes.

Para nosotros esto es un gran beneficio, ya que a la par que aumentamos nuestro público objetivo, cumplimos con nuestra responsabilidad de facilitar el acceso a la información de uno de los colectivos más olvidados en este sentido: las personas sordas.

Pero nuestra preocupación social no ha empezado ahora. Ya desde nuestros comienzos, decidimos que nuestra producción de cítricos debía ser ejemplar: Naranjamanía surgió de una familia de agricultores y siempre hemos querido seguir procesos totalmente naturales como, por ejemplo, la producción integrada, en la que no se aplican tratamientos químicos postcosecha, ni ceras para la conservación y coloración de la fruta. Este sistema garantiza un perfecto equilibrio entre la calidad del fruto y el respeto por el medio ambiente. Con ello, se minimiza el uso de agentes químicos agresivos en favor de otros métodos más ecológicos y naturales.

En definitiva, buscamos una manera de conciliar nuestra actividad de comercialización con todas las medidas sociales y de cuidado del medio ambiente que nos son posibles. Es importante subsistir como negocio, pero también lo es hacerlo de una forma responsable, por lo que continuaremos con estas mejoras que ayudan al beneficio de nuestra producción a la par que a nuestros clientes.

Toni Mollá es el propietario de Naranjamanía.

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