"Sostenibilidad en la cadena de suministro". Por Jesús Maté, director para el Sur de Europa de la compañía Achilles

Jesús Maté, director regional de Achilles
ACHILLES
Europa Press Sociedad
Actualizado: miércoles, 21 julio 2010 14:02

¿Hasta qué punto podemos considerar a una empresa responsable si los proveedores con los que trabaja no lo son? El consumidor final tiene una percepción general de las empresas y de su actividad y no distingue los eslabones que forman parte de su cadena de suministro, por lo que de poco sirve cuidar el medio ambiente, ser transparentes, fomentar el liderazgo y cuidar a los trabajadores, si los proveedores con los que trabajamos no lo hacen. Cada vez es más importante que empresa y proveedor compartan valores y estándares de gestión.

Esta nueva realidad ha desembocado en la evolución de los criterios de selección que utilizan los departamentos de compra, que han pasado de tener que preocuparse exclusivamente por problemas de rotura de stock o de la calidad del producto, a tener que prestar atención -o al menos eso deberían hacer- a problemas derivados de la imagen que de ellos se tiene en la sociedad o de responsabilidad subsidiaria como consecuencia de prácticas de contratación poco ortodoxas.

Por ello, y para garantizar la calidad de la cadena de suministro, la Responsabilidad Social Corporativa está cada vez más presente en los baremos en base a los que se homologa a los proveedores. Los criterios más utilizados para valorarlos son la Comunicación, entendiendo aquí también la transparencia y el 'reporting', la adaptación a los stakeholders y la estrategia de relaciones institucionales; el Liderazgo, incluyendo los principios aspiracionales, la manifestación externa del compromiso y la medida del alineamiento interno; el Diálogo, entendido como la participación de la organización en las plataformas de diálogo, las alianzas estratégicas que ha desarrollado y la gestión de las expectativas; y, por último, la Gestión, valorando los sistemas que el proveedor tiene certificados (Q, Medio Ambiente, Prevención de Riesgos y RSE).

Una empresa socialmente responsable debería tener en cuenta estos cuatro aspectos a la hora de conformar su cadena de suministro. Y para poder hacerlo, para poder trabajar con los "mejores", también debería contar con un modelo que registre a los proveedores y que, en base a una serie de aspectos claves, realice una clasificación sostenible de los mismos, valorándolos en RSE. De esta forma, podrá conocer de primera mano y siempre que lo necesite la situación en la que se encuentran estas empresas en términos de sostenibilidad.

Sería una lástima que ahora que las grandes empresas se han concienciado de la necesidad de desarrollar su actividad de forma responsable, el trabajo llevado a cabo se eche a perder, bien por el desconocimiento bien por diferencias fundamentales en la sostenibilidad de sus proveedores. Se están dando pasos y se están creando modelos con los que se conseguirá que, cada vez más, todos los agentes implicados estén alineados no sólo en términos de negocio, sino también de responsabilidad.

Para ilustrarlo de una forma gráfica, la cadena de suministro, en la que si un eslabón falla lo hace toda la cadena, es como una torre de naipes, donde todas las cartas son importantes y si una se cae sea por un tema de calidad de la carta o por la orientación, desgaste o encaje de alguna de ellas, toda la torre se viene abajo. Para evitarlo, hay que trabajar en la concienciación y en el desarrollo y avance de los modelos y sistemas de gestión creados, para que se consigan aplicar de forma generalizada.

Jesús Maté es director regional para el Sur de Europa de la compañía Achilles.

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