Cerca de 50 personas comparten los retos que permitirán avanzar hacia modelos de negocio más éticos y responsables

Publicado 11/10/2018 17:44:32CET

MADRID, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -

La jornada 'Ética a tres bandas' organizada por Beethik ha reunido este jueves a 50 representantes de empresas, instituciones y organizaciones sociales que han dialogado sobre la importancia de desarrollar una cultura ética en las organizaciones para que impulsen, desde sus raíces, la transformación hacia el desarrollo sostenible, según ha informado la compañía.

Una de las principales conclusiones de la jornada ha sido que "implantar la ética puede representar una verdadera revolución en las organizaciones". Así lo han manifestado los participantes en la primera mesa de la jornada.

Así, el miembro del Consejo Asesor de la Cátedra de Ética Económica y Empresarial de la Universidad Pontificia de Comillas y profesor asociado de la Universidad de Navarra, Alberto Andreu, ha destacado que "una compañía bien gobernada es, por regla general, una compañía responsable, que genera diálogo y que gestiona su cultura desde una
perspectiva ética".

El compromiso con la ética, según Andreu, se materializa en empresas que "piensan a largo plazo, ponen énfasis en cómo generan sus ingresos y en cómo toman las decisiones". En su intervención también ha puesto de manifiesto la importancia de la transparencia y la necesidad de asegurar la trazabilidad de las decisiones.

Por su parte, el director global de Negocio responsable de BBVA y Representante de la banca europea en el Comité Directivo Global del Foro de Finanzas Sostenibles de la UNEP, Antoni Ballabriga, ha añadido que "los líderes cada vez se están alineando más con la visión de crear empresas orientadas a un propósito, con base ética, orientadas a tener un impacto positivo en la vida de las personas".

"En 50 años seremos organizaciones con una visión humanista y un papel muy relevante en la sociedad y, para ello, tendremos que dar respuesta a los retos para alcanzar una revolución ética: La organización tiene que tener una base ética; definir los valores de
manera compartida y vivir en la práctica lo que significan estos valores; pensar en grande, generando complicidades, sobre la contribución de la empresa a la sociedad. Para avanzar en
el camino de la ética", ha concluido.

El segundo espacio de la mañana se ha centrado en reflexionar sobre cómo trabajar desde la suma de tres áreas de responsabilidad clave en el seno de las organizaciones: la dirección de
RSE, la dirección de compliance y la dirección de personas. De este modo se ha abordado un tema de actualidad en la gestión de las organizaciones, y es que con la llegada del compliance son muchas las empresas que tienen dudas sobre cómo distribuir los roles y cómo
encontrar sinergias entre estas tres funciones para promover la gestión ética, según asegura Beethik.

El presidente de la Asociación de Directores de Responsabilidad Social EMpresarial (DIRSE) y director senior de Comunicación Corporativa de Llorente & Cuenca, Francisco Evia, ha señalado que "para alcanzar una cultura ética y responsable, todas las áreas de la organización deben perseguir el mismo objetivo, delimitando de forma clara las funciones de cada uno de estos perfiles".

"El impulso de la cultura ética le corresponde a todas las personas de la organización. El dirse, en este contexto, desde la transversalidad, puede ejercer un papel de impulsor de la cultura
ética y motor de cambio", ha añadido.

Según el presidente de laAsociación de Profesionales de Cumplimiento Normativo (Cumplen) y socio director de Ecix Group, Carlos Sáiz, "una empresa puede trabajar limitándose a cumplir con la ley, o puede tratar de ser la mejor en ciertas áreas relacionadas con su actividad". "La ética va por ahí, nos habla de no conformarse y querer ser mejor organización", ha añadido.

La directora de la Fundación Factor Humano, Anna Fornés, ha puesto en valor la necesidad de "poner a las personas en el centro". "La función de la empresa tiene que ir más allá del propósito de ganar dinero. Las nuevas generaciones lo tienen bastante claro, quieren organizaciones que piensen en las personas y la sociedad", ha afirmado.

La jornada ha finalizado con una conferencia del director de la Cátedra de Ética Económica y Empresarial de la Universidad Pontificia de Comillas, José Luis Fernández, sobre las ventajas de introducir la ética en la toma de decisiones. Fernández ha afirmado que "todos somos sujetos de la ética" y para llevar los valores al día a día de la organización hay que incorporar la ética en la toma de decisiones.

"Para tomar decisiones correctamente hay que poner énfasis en el cómo y el para qué y hay que desarrollar la virtud de la prudencia, saber escoger bien, exactamente lo justo", ha concluido.